Pedro J. Cáceres
PEDRO JAVIER CÁCERES es crítico taurino y periodista.
Tribuna
Un "Fandi" de verano
Como el tinto. Ligero, refrescante y sin contraindicaciones. Toros en Murcia. El Fandi sería el triunfador de la feria, si no fuera El Fandi, como en tantas ferias de éste año donde el público fue por un lado y la erudición de los jurados por otro. El Fandi, tan sólo con Perera, dobló en Murcia. Abrió y cerró feria. Dos tardes más a una temporada previsible a superar las 100, club para privilegiados. Porque por encima de mayores o menores calidades para entrar en dicho club te tienen que admitir los públicos, y las figuras del toreo con los que debes alternar. También conviene valorar un dato: para sumar tal número de espectáculos hay que comparecer, y a veces doblando actuación, en las plazas más significativas del circuito convencional; no sólo de pueblos está el “top” del escalafón nutrido. Se lo ha ganado a pulso. Inserto, como la primera tarde de Murcia, en los carteles mediáticos, el granadino pone el espectáculo. No es como tal mediático, al amenos en lo que a la prensataurina se refiere, ni tampoco en la del colorín.Tan sólo hubo un atisbo de ser mediático si hubiere cuajado el “flirt” con su paisana Rosa (La Rosa de España), pero no hubo caso.Es “mediático” con la gran mayoría que pasa por taquilla y que en los festejos donde se anuncia pueblan sus tendidos. Es torero para todos los públicos; públicos que pagan. Pues no es torero de crítica ni “afición” erudita, que generalmente no cotizan; la crítica seguro. Fandi ha hecho del segundo tercio un reclamo tal, que ni su capote luce, y es espléndido, y su muleta se convierte en su talón de Aquiles sin más argumentos que los preestablecidos de forma prejuiciosa. Remonta con la espada letal y eficaz cualquier “valle” muletero, y ¡ orejas al esportón!. Sus últimas actuaciones no es que haya arrollado tarde tras tarde cuantitativamente en el corte de trofeos por su torero fácil de leer y digerir por el gran público, no. Es que ha protagonizado varios indultos. Y para ello algo tienen que tener las manos que manejan la muleta de tal forma que u n toro bueno muestre su plenitud al punto de conseguir tal privilegio. Su balance reciente es espectacular, Pontevedra (indulto), San Sebastián Bilbao, Palencia, Valladolid, Albacete, Murcia; sin que en ningún de estas ferias, siendo el más querido por el público, haya tenido el reconocimiento de los jurados que tiene por misión fallar premios; y los fallan ¡pero de qué manera!.Sin embargo el año que viene otra vez se constituirá como uno de los señuelos del serial de turno. Fandi es de esos toreros que como escribió Pedro Mari Azofra “aplaudió la mayoría” refiriéndose a esos toreros populares y populistas a los que se les negó el pan y la sal desde la oficialidad de los que no pagan teniendo el reconocimiento de la gran mayoría que sin presumir de aficionados con hipotético carnet adquirido en cursillo intensivo, lo primero que han aprendido es a saber dónde está la taquilla. Son ya nueve años de alternativa y parece que su frescura no se marchita. En Murcia el gran público recuerda las agradables tardes disfrutadas con el de “Graná” y su balance cuantiosos de orejas y triunfos, por eso, generalmente, se anuncia dos tardes por feria. De la “élite” —crítica y erudita afición- pocos se atreven a recordar la tarde en que pegó un agua a José Tomás, provocando la explosión, pocas horas después. de una decisión (retirarse del toreo) ya meditada en julio cuando otro “imberbe” (César Jiménez) se le subió a las barbas en Valencia y la tortura por cuatro años de tener que soportar la apisonadora de Juli a partir del año 98. El domingo, en Murcia, la fecha no era la mejor. Pero con los cada vez más familiares Cordobés y Rivera, Fandi volvió a pulsar su poder de convocatoria por lo que le constituye en trinchera de empresarios. La media plaza puede no ser, de forma absoluta, un buen rasero, pero su relatividad, y de ahí su importancia es cosa de Fandi. La tarde fue cuesta arriba para David, pues se encontró con poco toro para su “exhibición”, y el pie a “punta de gas” en el acelerador. Además con un “palco” agraviante que, aún no habiendo pañuelos como para conceder la oreja, había el precedente de la oreja concedida a El Cordobés con menor petición y menos hechos delante del noble “Pereda” que abrió plaza. Con sus compañeros, uno en hombros, y el otro con oreja, Fandi no quiso ser convidado de piedra y reivindicar su primacía en tal cartel. Apretó los dientes, encorajinado, se topó con un buen oponente y tras un surtido variado con el capote, tres pares de banderillas vibrantes y una faena muy asentada ya veces templada y sentida, sobremanera, y sustentada, en el natural, sin que faltaran adornos y alardes de “guinda” y por rúbrica una estocada. Dos descabellos postreros dejaron el premio en una oreja y nueva bronca al Presidente. No hubo Puerta Grande, pero Fandi montó el lío; de una u otra forma. Para el sábado, seguro, subiría el papel. Y así fue, casi lleno....¡y no es grande la plaza de Murcia! Tarde bonita, de contrastes. La buena corrida de El Torero. Perera con su impronta de “primer espada”. Rafaelillo, el murciano, a la altura; sin complejos y apretando. La espectacularidad de Fandi en los dos primeros tercios y su destreza con muleta y espada. En una feria muy mediocre, plagada de figuras, donde no estuvieron a la altura esperada los “reclamos” de Cayetano, Morante, e incluso, José Tomás, la tarde de cierre fue la única que olió a “rabo”. Todo quedó en tres orejas por pichar al quinto y que los “jurados” le obvien, que a estas alturas es un triunfo más.


