Pagamos más impuestos directos los españoles que la media de la Unión Europea. Hay 18 países gravados con un porcentaje menor al español y sólo nueve que nos superan. La reacción de los diversos partidos ante el anuncio de la subida de impuestos deja claro que, salvo seducciones de última hora, Zapatero deberá acudir para aprobar lo que ha anunciado a los escaños ultra radicales de ERC, Nafarroa, BNG, amén del Partido Comunista enmascarado tras las siglas de Izquierda Unida. Y, claro, al respaldo público de los sindicatos domesticados.
Los ultranacionalistas de izquierda han acordado ya que apoyarán a Zapatero. El Partido Comunista también, aunque con algunas reservas. En el do ut des con los ultras, éstos sacarán suculentas tajadas de la invencible tendencia zapatética a las dádivas y las mercedes.
Continúa el presidente dando palos de ciego cuando sería muy fácil reconocer que se ha equivocado desde que negó la crisis y que nunca estudió la situación con profundidad y sosiego. Zapatero nos ha conducido de la prosperidad aznarí a la crisis económica, de la crisis económica a la recesión. Y de la recesión nos puede llevar hasta la catástrofe si sigue dominado por sus infelices ocurrencias y continúa anunciando o tomando medidas que debe rectificar a las 48 horas porque la opinión pública no soporta ya tanto disparate, soliviantada por los 4.000.000 de parados.
La subida de impuestos resultará a medio plazo contraproducente pero Zapatero sabe lo que hace: contentar a los sindicatos que le pueden organizar una huelga general, cosa que le horroriza; y satisfacer a los ultranacionalistas y a los comunistas que es el mundo procaz en el que se siente a gusto.
Luis María ANSON
de la Real Academia Española
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