La Sociedad Cervantina acoge hasta el 23 de junio la exposición colectiva "Pintores del Círculo de Bellas Artes", en la que han sido reunidas obras de siete artistas. Este miércoles, durante la inauguración de la muestra, xxxx.
Desde este miércoles y hasta el 23 de junio, la exposición colectiva
"Pintores del Círculo de Bellas Artes" podrá verse en la
Sociedad Cervantina, donde ha sido reunidas obras de siete artistas cuyas obras remiten a lo abstracto, el realismo o al expresionismo.
Pedro Gamero (Madrid, 1961) trabaja sobre la percepción visual y la representación plástica del mundo físico. Así se observa en un óleo sobre lienzo en el que elige como género la naturaleza muerta, aunque también en un desnudo titulado "Rubén". Gamero no es el único artista en representar el cuerpo humano.
Tamio Goto (Hokkaido, Japón, 1974) propone una reflexión morfológica sobre la anatomía en cuatro obras que se erigen como fundamentales en esta exposición por su calidad y virtuosismo técnico. Tres de ellas llevan por título nombres de mujeres: "Diana", "Alexandra" y "Beatriz".

La obra de
Jesús Oliván Palacios (Zaragoza, 1956) se sitúa en el terreno de la narración y de las relaciones entre espacio, tiempo, secuencia y agente, devolviendo al espectador el lugar del que observa y construye. En la exposición, participa con dos obras: un paisaje rural y una escena contemporánea titulada "Interior holandés".
En un espacio más sensitivo se encuentra la pintura de
Alfredo Huerta (Madrid, 1953), en el que las pinceladas se yuxtaponen para construir secuencias cromáticas en sus óleos sobre papel grueso.
En el caso de
Ramón J. Ramírez (Madrid), el artista se interesa por una pintura capaz de captar variaciones lumínicas, crear distintos campos de energía y recuperar la recepción estética del paisaje y lo figurativo. Además, Ramírez da cuenta de su capacidad para adaptarse a otros soportes, ya que no sólo exhibe óleos sobre lienzo, sino que también se sirve de la piedra para sus representaciones.

Cercano a las relaciones intermedias,
José Miguel Morona Carrasco (Madrid, 1960) desarrolla su trabajo entre la abstracción y la figuración, entendiendo que los límites de ambos muchas veces son difusos, y por tanto, generadores de creatividad y posibilidades. Destacan de sus obras la delicada paleta de colores pastel y el modo en el que han sido mezcladas.
La muestra incluye, además, la obra de
Andrés Calderón Sánchez (Badajoz, 1962), artista fascinado por el sintetismo primitivo, las líneas ornamentales y la geometría abstracta. Así lo demuestra en sus obras reunidas en la exposición, "El sueño de Abdul", "Caballos en el bosque (nocturno)" y "Nocturno".