40 años de eta
Un saldo criminal de 835 víctimas
sábado 07 de junio de 2008, 13:39h
La primera víctima mortal atribuida a ETA fue el guardia civil José Antonio Pardines Arcay, asesinado el 7 de junio de 1968 en Villabona (Guipúzcoa), cuando trataba de identificar a dos etarras.
Sin embargo, el 1 de junio de 1960, antes incluso de que la organización se planteara el empleo de la lucha armada, una niña de dieciocho meses murió al estallar en la consigna de la estación donostiarra de Amara una bomba que fue atribuida a ETA, aunque la banda culpó de la explosión a la policía.
Los años 1979 y 1980 fueron en los que ETA provocó más víctimas: 96 personas murieron como consecuencia de sus atentados en 1980 (a los que hay que sumar tres de los CAA) y 78 en los de 1979 (más cuatro de los CAA). Les siguen 1978, con 68 muertes; y 1987, con 52. En la última década, el año más sangriento fue 2000, con 23 víctimas mortales (ese año los terroristas reanudaron su actividad tras una tregua de quince meses).
Desde 1968 sólo los años 1971, 1999 (tregua), 2004 y 2005 han concluido sin que los atentados de la banda terrorista provocaran muertes.
ETA ha causado la mayor parte de sus víctimas mortales en el País Vasco (558, a los que habría que sumar 17 de CAA, uno de Iraultza y otro de Gatazka), Madrid, (125), Cataluña (55) y Navarra (39, más tres de CAA). A continuación figuran Aragón, con 16 muertos; Andalucía, con 13; la Comunidad Valenciana, con 9; Cantabria, con 4; La Rioja, con 4; Castilla y León, con 2; y Murcia, con 1. Además, ETA asesinó a dos guardias civiles en Francia en 2007 y a la banda terrorista se atribuye la desaparición de otras seis personas en Francia.
Las Fuerzas de Seguridad han sido el colectivo más castigado por los ataques de ETA, sobre todo la Guardia Civil (204 víctimas mortales y cinco más de los CAA) y la policia (176, más cuatro de los CAA)), a los que se suman los militares (96 y uno de Gatazka) y los policías autonómicos (13).
Cuarenta y un políticos (más dos asesinados por los Comandos Autónomos) y ocho miembros del sector de la Justicia han muerto en los atentados de ETA, que también ha acabado con la vida de dos periodistas y de cinco miembros o ex miembros de la banda terrorista, incluido el desaparecido 'Pertur'.
Sin embargo, la mayoría de las víctimas (297) eran civiles que no pertenecían a ninguno de los colectivos antes reseñados. Los CAA acabaron con la vida de otros diez civiles e Iraultza, con uno, lo que sumarían un total de 308 civiles muertos.
El asesinato mediante disparos ha sido el procedimiento más utilizado por la banda y sus organizaciones afines para perpetrar sus atentados (543 personas perdieron la vida de esta forma).
Casi trescientas personas murieron por la explosión de diferentes tipos de bombas, 112 de ellas al estallar coches bomba. el método empleado por la organización en muchos de sus atentados más sangrientos. Catorece personas murieron por la explosión de cartas y paquetes bomba.
Las cifras recogidas en este balance incluyen cinco muertes cuya autoría, aunque atribuida a ETA, es dudosa, pero no recogen las 78 víctimas mortales del incendio Hotel Corona de Aragón, que se produjo el 12 de julio de 1979, y que la Asociación Víctimas del Terrorismo sí incluye en su lista.
En estos años, han muerto además 66 miembros de ETA en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, 31 por la explosión de sus propias bombas, 20 en atentados (16 del GAL y 4 del Batallón Vasco Español) y otros 25 como consecuencia de suicidios, accidentes o en otras circunstancias.
A estas muertes hay que sumar las de catorce miembros de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, nueve de ellos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, dos por explosión de sus bombas y otro asesinado por el BVE.