Juan Federico Arriola
Juan Federico Arriola es Profesor Investigador del Departamento Académico de Derecho de la Universidad Iberoamericana. Doctor en Derecho y en Filosofía.
Temas de América y Europa
A favor de la creación del estado palestino
El Medio Oriente es también un tema que afecta a América y Europa y por eso decido abordarlo.
Antes de mis argumentos a favor del Estado palestino, necesito aclarar varios aspectos:
Primero, que estar a favor del Estado palestino no me hace enemigo, rival o contrario del Estado de Israel y mucho menos me convierte en un antisemita. Segundo, es importante denunciar todo acto terrorista de grupo o de Estado provenga de donde provenga y en este sentido Israel ha cometido un grave error por decir lo menos, al atacar en aguas internacionales a embarcaciones de ayuda humanitaria al pueblo palestino causando muertes. Israel denuncia con razón actos terroristas, pero su gobierno injustificadamente ha cometido violaciones graves al derecho internacional y a los derechos humanos en los días recientes.
Dicho esto, quiero decir que el gobierno de Netanyahu no obstante su origen legítimo democrático ha tenido actitudes hostiles y autoritarias contra el pueblo palestino y no sólo ahora sino en anteriores gobiernos que él ha encabezado.
La gente de Israel independientemente de su religión o etnia merece vivir en paz y yo apoyo la existencia de Israel. Pero no es menos cierto que los palestinos merecen y requieren de su propio Estado y no tienen porqué vivir en condiciones lamentables en su propia tierra. ¿Cuándo tendrán los palestinos su Estado propio?
Netanyahu no tiene ningún derecho a postergar lo que los palestinos merecen. Los palestinos tienen que hacerse responsables de eliminar el terrorismo y de coexistir con Israel...pero en un plano de igualdad jurídica como lo establece la Carta de Naciones Unidas. Netanyahu volvió a demostrar su demagogia al tratar de justificar lo injustificable:matanza de civiles turcos y de un estadounidense que llevaban ayuda y no armas a Palestina.
Pio XII decía que los cristianos somos espiritualmente semitas y su actuación durante la segunda guerra mundial no ha sido del todo entendida por algunos. La Iglesia Católica que no ha estado exenta de errores frente al pueblo judío, también ha tenido episodios de solidaridad con él, porque cardenales, obispos, clérigos, monjas y laicos en número importante arriesgaron sus vida frente a los nazis. No faltaron dirigentes como Franco en España, Mussolini en Italia, Petain en el gobierno de Vichy, o los dirigentes católicos de Eslovaquia separada en 1938 de la república checa -devorada por Hitler con anuencia de Francia y Gran Bretaña- que fueron criminalmente responsables de complicidad o incluso de persecución en contra de muchos judíos en sus territorios.
Estoy de acuerdo con Daniel Barenboim -quien merecía el Nobel de la Paz y no Obama que sigue en guerras y sin desmantelar Guantánamo- y todo su quehacer cultural de promover la paz con una orquesta plural y talentosa por lograr la paz en el Medio Oriente. Pero los dirigentes de Israel no lo comprenden y rechazan sus buenos oficios.
Estoy a favor de la existencia del Estado de Israel pero no acepto su autoritarismo y su violencia que ha costado vidas de inocentes.
Estoy a favor de la existencia del Estado de Palestina. Es un derecho político, jurídico e histórico y el Estado de Israel está obligado a contribuir a la paz reconociendo a un pueblo cuyas raíces también son milenarias.
No está por demás pronunciarme en contra de todos los grupos terroristas, en particular ETA y Hamás, porque sus actividades son inaceptables por su irracionalidad y su estupidez.
Pido por la paz mundial y otra vez apeló a la razón, a la necesidad de que judios, cristianos, musulmanes, hindúes, budistas, agnósticos, ateos, vivamos dignamente sin guerras. Eso espero.




