Luis Racionero

Luis Racionero

LUIS RACIONERO es escritor.

luisracionero@terra.es

Todos los artículos de Luis Racionero

PORTADA » opinión

Yo y mis circunstancias

"MI HERMANO, GERMANET"

07-08-2008

imprima esta noticia ENVIAR O COMPARTIR ENLACE

El nepotismo siempre es desagradable, causa vergüenza ajena, pero en ciertos casos es cutre, lo cual multiplica su hedor. El caso del hermanísimo de Guerra se descontó a beneficio de inventario de la familia andaluza, tan unida siempre que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz.

Lo que no nos esperábamos era el nombramiento del ínclito Apel.les Carod Rovira como embajador oficioso de la Generalitat en París. No conozco a este señor con nombre de personaje de la “Renaixensa” catalana, y lo peor es que muy pocos le conocen y menos aún tienen noticia de sus méritos para ser embajador de nada en ninguna parte.

La Casa de Catalunya en París, a cuya inauguración asistí en 1999, ha resultado un discreto fracaso, oculta en un paisaje muy céntrico, entre Odeon y la calle Saint André des Arts. Muy pocos visitaban las exposiciones y ahora apenas funcionan despachando butifarras y pan con tomate un acerbo cultural demasiado exígüo para representar la cosmopolita cultura catalana.

A juzgar por el caso que los parisinos le hacen a la casa de cultura catalana, el envío de un embajador resulta no sólo redundante, sino irrelevante e incluso un poco ridículo. Para Carod, el gran hermano no se arredra ante sutilezas: se fue a Francia a pactar con ETA y todavía está ahí, nombrando embajadores para colocar a su familia. ¿A qué dedicará su tiempo libre el ínclito Apel.les en París? ¿Por ventura se dedicará a la escultura?



Para contactar con el autor: luisracionero@terra.es




enlaces patrocinados