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    21 de septiembre de 2014

Crónica económica

El hombre de Obama para el Banco Mundial

Se ha derramado mucha tinta por la sucesión al frente del Fondo Monetario Internacional, y eso en plena era de Internet. Claro que las aficiones privadas del anterior le echarían sal a cualquier noticia. Ahora se ha anunciado el nombre del nuevo presidente del Banco Mundial. El asunto no es poco importante.
Ni Robert Zoellick tiene nada que ver con Dominique Strauss-Kahn ni JimYong Kim con Christine Lagarde. Tampoco tiene el Banco Mundial la relevancia para las portadas de los diarios que la que acapara el Fondo Monetario Internacional. El FMI, en la actualidad, realiza labores de intervención en situaciones de crisis, especialmente crisis financieras, mientras que el Banco Mundial tiene fijada una agenda de desarrollo económico, especialmente de los países más pobres, a largo plazo.

Estados Unidos y Europa se dividieron las dos principales instituciones de Bretton Woods: El FMI para Europa, con el derecho a veto de los Estados Unidos, y Washington el Banco Mundial, por y ante sí mismo. Así ha sido hasta la última elección del director gerente del FMI, cuando Europa estuvo a punto de perder su privilegio. Y así ha sido hasta ahora, cuando Barack Obama ha propuesto a un coreano para presidir el Banco Mundial.

Lo que dice la Casa Blanca va a misa, y la elección de JimYong Kim como nuevo presidente del Banco Mundial es una formalidad. En la elección de Kim, Obama ha jugado con varios factores. Uno de ellos, el principal, es el ascenso en el peso de los países en desarrollo, que crecen más rápidamente que los desarrollados. También el hecho de que el Atlántico empieza a ser un mar de segunda al lado del Océano Pacífico. Y, por otro lado, la elección de una persona experta en desarrollo económico para un puesto que tiene que ver… con el desarrollo económico.

Estos tres asuntos, más unos que otros, han estado favorecidos por la candidatura de Jeffrey Sachs. Sachs es un economista especializado en desarrollo económico, que ha sido muy exitoso en la promoción de sí mismo tanto como economista como líder de un movimiento para colocarle en al frente del Banco Mundial. Bien, no ha sido tan exitoso en este último aspecto, pero sí se había ganado el apoyo de numerosos países en desarrollo, especialmente de África. Había logrado que su nominación pudiese caer como una fruta madura. Pero por algún motivo, fácil de entender, Barack Obama no ha querido dar el visto bueno a una elección de otros. Y ha colocado a su propio candidato. Que quizás no fuera el primero. Quizás se haya visto obligado a nombrar al más parecido a Sachs precisamente por la fuerza de la candidatura del economista.

Jeffrey Sachs, en una nota emitida tras saberse cuál es la elección final de Barack Obama, ha dicho que apoya al ciento por ciento la elección de Kim, y se congratula de que sea un experto en desarrollo. El elegido, por su parte, ha enviado una carta a la Universidad que Dartmouth, que preside, en la que dice que el Banco Mundial “es una de las instituciones más importantes en la lucha contra la pobreza y en la asistencia a los países en vías de desarrollo”.

De modo que tendremos, a partir del primero de julio, al primer no nacido en aquél país al frente del Banco Mundial. Formalmente. Porque JimYong Kim llegó a los Estados Unidos a los cinco años y ha vivido en aquél país desde entonces. Ha sido algo tan americano como el quaterback del colegio de fútbol americano de la Universidad. Y es ciudadano americano. Luego es un falso primer no-estadounidense al frente de la institución.

Al menos sí es experto en desarrollo. Pero su conocimiento proviene de la medicina. De la aplicación de las políticas públicas al ámbito de la medicina, en los países desarrollados. Es decir, que tampoco es experto en cuáles son los procesos que permiten que las sociedades prosperen, sino en la aplicación de una parte de esa riqueza para un propósito determinado. Luego tampoco es tan experto en desarrollo económico.

Mark Weisbrot, co director del Center forEconomic and PolicyResearch (CEPR), considera que “este es un enorme paso adelante. Si Kim se convierte en presidente del Banco Mundial, será el primero cualificado en 68 años”. Por el contrario, AndersAslund, del Peterson Institutefor International Economics, ha dicho que “esta ha sido una verdadera sorpresa, y no buena”. Y añade: “La cuestión es si un candidato aparentemente tan poco cualificado puede ser aprobado. Esto me recuerda al momento en que George W. Bush intentó proponer a HarrietMiers para la Corte Suprema”. Una consideración muy cruel para el médico Kim, ya que Miers llegó a decir que Bush era el hombre más inteligente que había conocido en su vida.
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