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    24 de octubre de 2014

crónica económica

El rescate de España plantea varias dudas

La agencia Fitch dice que el préstamo que le ha concedido Europa al Tesoro español no le hace cambiar, en un primer término, la valoración que le otorgó a la deuda soberana, que es BBB con perspectiva negativa. La agencia cree que las necesidades de la banca española serán de unos 60.000 millones de euros, que colocarán el nivel de la deuda sobre el PIB sobre el 95 por ciento en 2015. La agencia señala un problema: el recurso a la financiación exterior para recapitalizar nuestros bancos mina la flexibilidad de la capacidad de respuesta soberana a cambios adversos del mercado.

El economista Robert Brusca señala que todavía no se conocen los detalles del préstamo de Europa al Estado español. Pero añade: “Cuanto más oímos sobre él, menos parece tener nada de especial. Puede que sea lo suficientemente especial como para permitir al presidente de España, Mariano Rajoy, que diga que es diferente. Pero la economía que hay detrás de ese crédito parece no ser, en sus propósitos, distinta de los otros rescates”.

Desde EconMatters, en un artículo recogido por el importante sitio MarketOracle, dice que “el rescate puede otorgarle sobre los inversores y a los mercados un efecto de calma, pero no resolverá la deuda fundamental, así como el déficit y los problemas económicos de España”. Y recuerda nuestros datos de paro y la previsión del FMI de que decreceremos un 1,8 por ciento este año. También señala que “de acuerdo con Business Week, el rescate de los bancos podría sumar 10 puntos porcentuales al ratio de deuda de España, que alcanzaría un pico de cerca del 100 por ciento en 2015”. Recordemos que según Fitch podría superar el 95 por ciento.

Euractiv recoge dos opiniones de interés sobre el asunto. Karl Whelan, economista del University College de Dublin, cree que “la carga de la recapitalización de los bancos insolventes o de la adquisición con pérdida de bancos solventes recaerá sobre los ciudadanos españoles”, los mismos que habrán de cargar con el resto de la deuda nacional. Y concluye: “por este motivo, el anuncio este fin de semana bien podría acabar cerrando el mercado de la deuda soberana de España”.

Y otra valoración, más optimista aunque no por ello menos realista, recogida por Euractiv, pertenece a Erik Nielsen, principal economista de Unicredit. Dice que “básicamente (España) ha abordado las tres principales debilidades: los bancos, las regiones y su debilidad estructural”. Que sea suficiente como para que podamos manejar un crédito añadido del 10 por ciento del PIB, está por ver.
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