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    18 de diciembre de 2014

mas pide "desdramatizar"

Margallo: el desafío de Mas es un "golpe de Estado jurídico"

Las declaraciones sobre la independencia de Cataluña se suceden sin descanso y en todas direcciones. Este lunes, Artur Mas ha llamado a "desdramatizar" el debate; entretanto, el ministro José Manuel García-Margallo ha hablado de "golpe de Estado jurídico" al referirse a los planes de Mas.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha pedido que se "desdramatice" el debate soberanista y la reivindicación de que Cataluña pueda constituirse en un Estado propio en el marco de la UE, tras mostrarse convencido de que, en ese escenario, no habrían nuevos aranceles, ni aduanas ni fronteras.

Mas ha defendido su proyecto de una Cataluña con Estado propio en el marco de la Unión Europea ante unos 500 representantes de empresas familiares de toda España, que celebran esta semana en Barcelona el XV Congreso Nacional de la Empresa Familiar. Ante ese auditorio, el líder de CiU, que ha dejado por unos minutos su papel de candidato electoral para actuar como presidente de la Generalitat, ha insistido en que España necesita "desdramatizar" el debate soberanista abierto en Cataluña y ha lamentado que se tienda "en exceso" a dramatizar algunas cuestiones.

En esta línea, se ha mostrado convencido de que Cataluña puede llegar a convertirse en un nuevo Estado europeo "compartiendo un espacio en el que estemos todos", en el que "habrá más Estados que los actuales pero con menos poder". "Nuestro paraguas en el mundo tiene que ser Europa. No puede ser que sea España o cualquier otro Estado europeo como Francia ni Italia ni ningún otro", ha subrayado.

En ese escenario de una Europa con un proyecto federal más parecido al de EEUU, ha asegurado que no hay razones que obliguen a establecer nuevas "aduanas, aranceles ni fronteras" y que la libre circulación de personas y de mercancías continuaría como hasta ahora. Artur Mas se ha preguntado por qué la actual Europa de los 27 Estados, con más población que Estados Unidos, no puede ampliar el número de Estados cuando el país norteamericano cuenta con 50.

Para el dirigente catalán, uno de los principales problemas de la actual arquitectura europea es el excesivo poder que asumen muy pocos Estados, en referencia a Alemania, a la que no ha citado. "No estoy muy seguro -ha lamentado- de que exista ahora el liderazgo y la visión de lo que tiene que ser Europa. Las decisiones sobre Europa se toman ahora en las capitales de los diferentes países, en especial en uno o en dos". Este es un modelo que Mas ve "obsoleto".

Mas ha destacado la fortaleza económica de Cataluña, en especial en el ámbito del comercio exterior y en el turístico, y en el trato injusto, a su juicio, que ha recibido esta autonomía por parte del Estado en las últimas décadas en las inversiones en infraestructuras. En esta línea, ha asegurado que convendría que se abriera algún día una reflexión en España sobre si los recursos que han llegado de Europa y de los propios españoles han servido o no para "equilibrar mejor las capacidades de generación de riqueza" de cada territorio. "Las prioridades no han estado bien definidas porque en una empresa no se dejaría nunca de invertir en la unidad más productiva", ha asegurado ante un auditorio de empresarios.

Un "golpe de Estado jurídico"
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha advertido en parelelo este lunes de que si el presidente de la Generalitat, Artur Mas, convoca un referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña, estará dando "un golpe de Estado jurídico". Según el ministro, esa sería "una decisión claramente ilegal, un golpe de Estado en términos jurídicos". Por este motivo, si Mas "lo convoca, el Gobierno recurrirá y el Tribunal Constitucional suspenderá el referéndum", ha afirmado.

En declaraciones a la cadena COPE recogidas por Europa Press, García-Margallo ha subrayado que "no hay derecho de autodeterminación, de secesión, de una parte del territorio". Además, ha indicado que el presidente catalán incurriría en un delito de prevaricación en el caso de que convocase la consulta porque lo haría "en contra de una decisión del Tribunal Constitucional", de manera que estaría "dictando una resolución injusta a sabiendas" de que lo es.
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