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    25 de octubre de 2014

conflicto diplomático

Londres y Madrid convocan a sus embajadores por la tensión en Gibraltar

Las tensiones en Gibraltar han provocado que este jueves el Gobierno británico haya convocado al embajador español en Reino Unido, Federico Trillo, y el Ejecutivo español haya hecho lo mismo con Giles Paxman, el embajador británico en Madrid. Exteriores reafirma que los pescadores seguirán faenando "en aguas españolas" y Londres denuncia las "incursiones provocadoras".
El Gobierno español convocó hoy al embajador británico en Madrid, Giles Paxman, para trasladar su "preocupación" por los "recientes acontecimientos" en las aguas de la Bahía de Algeciras, casi de manera simultánea a que el Foreign Office hiciera lo propio con el representante de España en Londres, Federico Trillo, ha informado a Europa Press una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Como Paxman no estaba en Madrid, a la convocatoria de Exteriores acudió el ministro consejero de la legación, que fue recibido por el director general de Política Exterior, Santiago Cabanas. De esta forma, Londres y Madrid han protestado de forma recíproca por los últimos acontecimientos en las aguas en torno a Gibraltar que se disputan.

Si el Foreign Office trasladó a Trillo su "preocupación" por las "incursiones provocativas" que, según alega, se han producido esta semana en "aguas territoriales británicas en Gibraltar" por parte de la Armada española y de Vigilancia Aduanera -como han hecho público en un comunicado-- el Gobierno español reiteró su "conocida postura" respecto de que la soberanía de esas aguas es española, en virtud del Tratado de Utrecht de 1713.

Cabanas también ha reafirmado ante el ministro consejero británico "el derecho de los pescadores" gaditanos a "seguir faenando" en las aguas que rodean el Peñón, pues se trata de aguas españolas, ya que por el Tratado de Utrecht de 1713 España solo cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo de Gibraltar, junto a su puerto, defensas y fortaleza, pero no así el istmo ni las aguas circundantes.

En su nota, el Foreign Office se queja en concreto de dos "incursiones" ocurridas el martes pasado. Una realizada por un "gran buque de la Armada española", que patrulló durante varias horas por las "aguas territoriales británicas en Gibraltar" y otra llevada a cabo por un buque de Vigilancia Aduanera que trató de "detener un barco civil gibraltareño" en dichas aguas, "obligando a la Policía Real de Gibraltar a intervenir para salvaguardar la seguridad de sus cuatro ocupantes".

"Condeno estas incursiones provocativas e insto al Gobierno español a que garantice que no se repiten", señala en el comunicado del Foreign Office el ministro británico para Europa, David Lidington, antes de insistir en la "soberanía de Reino Unido sobre las aguas territoriales británicas en Gibraltar".

Esta protesta se suma a la expresada la semana pasada por el Gobierno de Gibraltar, que se quejó de una supuesta entrada de la Armada española dentro de las tres millas náuticas que rodean el Peñón y que reclama como propias, pero que España no le reconoce. Precisamente ese comunicado del Gobierno de Gibraltar, quejándose de un incidente que a juicio de España no se produjo e iniciando una escalada verbal en torno al histórico contencioso, empujó a Exteriores a convocar al embajador británico en señal de protesta.

Independientemente de la postura oficial de España en torno a la soberanía de las aguas que rodean el Peñón, lo cierto es que no es habitual que la Armada entre dentro de las tres millas en disputa, donde sí es más frecuente que actúe la Guardia Civil en el marco de sus operaciones habituales y, más recientemente, para proteger a los pescadores españoles que quieren faenar en esas aguas y que desde marzo se encuentran con que la Policía de Gibraltar obstaculiza su tarea.
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