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    30 de julio de 2014

El PSC se hunde al perder ocho escaños y el PP gana uno

CiU se descalabra y aúpa a los extremistas de ERC, que duplica sus escaños

CiU queda muy lejos de la mayoría absoluta, el PSC sufre un batacazo y ERC es el gran beneficiado este 25-N, a tenor de los primero resultado. Con un 48 por ciento escrutado: CiU, 47 (62 en 2010); PSC, 23 (28); ERC, 21 (10); PP, 19 (18); ICV, 13 (10), C's, 9 (3) y CUP 3.
Tras una campaña marcada por las 'banderas', Artur Mas se ha quedado sin la anhelada "mayoría excepcional" que reclamó para celebrar una consulta soberanista y en eso, seguramente, algo habrá tenido que ver la economía, es decir, los duros recortes aplicados en sus escasos dos años de gobierno.

Por sus primeras palabras en la noche electoral, todo apunta a que Mas sondeará a ERC para seguir igualmente con la consulta soberanista pero, eso sí, siempre que los republicanos apuntalen a Mas en la Presidencia de la Generalitat y se hagan "corresponsables" de la situación económica y de los previsibles recortes que vienen.

A CiU, de entrada, no le ha ido bien que estas elecciones hayan sido las que pasen a la historia por ser las que han tenido una mayor participación, muy cerca del 70%, algo inédito en unas autonómicas catalanas. Con su tercer peor resultado desde 1980, Mas ha logrado, no obstante, seguir siendo la fuerza hegemónica en Cataluña, sobre todo porque la oposición parlamentaria queda muy fragmentada.

Una de las claves del éxito de estas elecciones debía ser, según Mas, aumentar el margen que tenía respecto de la segunda fuerza. Con el PSC le separaba 34 escaños; ahora con ERC, la nueva segunda fuerza, le separa 29 diputados, cinco menos. Tras un adelanto electoral que ha costado unos 8,5 millones de euros en las campañas políticas de los partidos, Mas ha admitido que no ha logrado su objetivo de obtener una "mayoría excepcional" y que ha quedado debilitado en su órdago soberanista de celebrar una consulta de autodeterminación, sobre todo porque suma con ERC un diputados menos que hace dos años.

Artur Mas no renuncia al que denomina "proceso catalán" y para ello además de ERC deberá tantear a ICV-EUiA, favorable al derecho a decidir, y a la CUP, la nueva fuerza independentista en el Parlament, de orientación marxista. En todo caso, el líder de CiU y presidente en funciones de la Generalitat tendrá que hacer compatible sacar adelante su proyecto soberanista con el gobierno del día a día, en un momento de crisis y recortes, por lo que, tal como ha sugerido esta misma noche el propio Mas, CiU deberá sondear a Esquerra para conocer si los republicanos están dispuestos a asumir ambas cuestiones: consulta y recortes.
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