cabecera
    23 de octubre de 2014

crónica política

CiU gobernando con ERC

Pocas veces, señalan las mismas fuentes, se “habrá visto una maniobra tan hábil como la de Artur Mas, quizás comparable a la que hizo Francisco Álvarez Cascos en Asturias en marzo de este año. Adelantar elecciones, en el caso del líder de CiU no para perderlas, como hizo el ex presidente asturiano, pero sí para hacer una faena, para sus intereses, que no tiene nombre”. En este sentido, señalan los mismos medios, “hay que echarle muchos bemoles para adelantar dos años unas elecciones con el fin de pedir una mayoría excepcional que permita llevar a cabo un proceso independentista en Cataluña y no sólo no conseguir ni un diputado más, sino perder doce. Vamos, que ni de una Abundio o de Jaimito”.

Pero Mas no da su brazo a torcer. Pese al batacazo, descalabro o como quiera llamarse a lo que sufrió CiU el domingo en las urnas, el presidente en funciones de la Generalitat sigue erre que erre a lo suyo, mientras en ERC, la formación independentista por naturaleza “dan palmas con las orejas y las risas que se oyen en su sede, dando gracias a Mas, rebotan por toda Cataluña”. En este sentido, los analistas consultados por este diario destacan que sin comerlo ni beberlo, Esquerra Republicana de Cataluña se “ha encontrado con un regalo venido del cielo, que ni siquiera en sus mejores sueños se podía esperar”.

¿Pero qué pasa cuando alguien intenta apropiarse de algo que ya tiene un copyright propio? Pues según las mismas fuentes, que se prefiere el original a la copia. Y ahora, Mas y CiU tienen un gran problema. Porque Mas tiene que negociar para seguir al frente de la Generalitat, y ERC ya le ha puesto sus condiciones, dos. La primera, seguir con el proceso soberanista e independentista, que en principio, y tal como ha dicho el líder de CiU, no le plantea problemas. La segunda, muchísima más complicada. Cambio absoluta en la política económica y social, con menos recortes y más impuestos para quienes más tienen en Cataluña.

Los analistas consultados por “El Imparcial” subrayan que éste sí que va a ser un gran problema para Mas si quiere seguir al frente de la Generalitat, porque si ya era difícil explicar el proceso independentista a los empresarios y a la sociedad tradicional catalana, “con todo lo que esta expresión significa”, mucho más difícil va a ser convencerles de “comulgar con ruedas de molino, es decir que va a gobernar con un partido de izquierda radical que le exigirá drásticas medidas contra una importante parte de sus votantes”.

De momento, Mas se ha cubierto las espaldas y ha dejado la también la puerta abierta a un posible pacto con el PSC de Pere Navarro. Lo que sí parece claro es que la opción del PP la tiene descartada, aunque la líder catalana de los populares y el propio Mariano Rajoy tampoco se hayan cerrado en banda a negociar con CiU, aunque eso sí, con una condición, se acabaron las veleidades independentistas y la posible convocatoria de un referéndum de una vez por todas. Opción, que realmente parece muy difícil, por no decir imposible.

El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha referido hoy, en la línea de lo afirmado por los analistas políticos consultados por este diario, a la maniobra de libro del líder de CiU. En una reunión a puerta cerrada ante el Comité Ejecutivo Nacional del PP, ha subrayado que “los que llevamos tiempo en política nunca habíamos nada así. La estrategia política de Mas ha sido un fiasco”. Más aún, “la operación CiU queda ahí para los estudiosos”.

El otro foco de la actualidad política de este 26 de noviembre lo ha protagonizado José María Aznar, que ha presentado el primer tomo de sus memorias. El ex presidente del Gobierno ha recalcado, en un acto en el que han estado presentes quienes fueran sus vicepresidentes, Mariano Rajoy y Rodrigo Rato, los dos candidatos a sucederle en su momento, junto a Jaime Mayor Oreja, que no ha podido asistir por encontrarse en un proceso postoperatorio, que al final los nacionalismo lo que producen “es un gran lío”, en referencia a lo que está sucediendo en Cataluña y en el País Vasco.
Compartir en Meneame