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    20 de octubre de 2014

'la razón de...'

García-Margallo, optimista con el futuro de España: "Las horas más oscuras son las que preceden al amanecer"

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha participado este miércoles en el ciclo de conferencias 'La Razón de...' organizado por el periódico del mismo nombre y en el que ha hecho valoración de la actual salud diplomática por la que atraviesa nuestro nuestro país, así como de los retos a los que se enfrenta su cartera.
Acompañado por otros tres jefes de cartera, Alberto Ruiz-Gallardón (Justicia), Ana Pastor (Fomento) y Jorge Fernández Díaz (Interior), el responsable de la política exterior del Gobierno, José Manuel García-Margallo, ha repasado los temas más candentes de su Ministerio, como Oriente Medio, Estados Unidos y el norte de África, además de someterse a un cuestionario conducido por Alfonso Ussía y en el que han participado Gloria Lomana, directora de Informativos de Antena 3, Javier González Ferrari, presidente de Onda Cero, y Francisco Marhuenda, director del diario La Razón.

José Manuel García-Margallo ha empezado su intervención en el ciclo de conferencias 'La Razón de...' señalando como prioridad del Gobierno la salida de la crisis y la creación de empleo, donde el Ministerio de Asuntos Exteriores “juega un papel clave en la recuperación de la confianza en España” a través de la captación de demanda extranjera, de su inversión y la salida de la empresas españoles al exterior, todo ello con la 'Marca España' como una de sus grandes banderas.

“No estamos administrando mejor o peor una herencia, sino que estamos poniendo en marcha un cambio drástico y total del modelo a seguir”, ha declarado el ministro, que puso como ejemplo “el tener que cambiar las cañerías al tiempo que se sigue dando agua”.

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Para recuperar la confianza en nuestro país, el ministro identificó "dos anclajes principales, Europa y las relaciones transatlánticas, y tres ejes básicos: el Mediterráneo, Iberoamérica y Asia".

García-Margallo, abordando las aspiraciones de Cataluña, ha afirmado rotundo que la Comunidad Autónoma forma parte de España y de Europa y que con el esfuerzo de todos “lograremos enfriar una enfermedad”, en referencia a las intenciones de los independentistas. Asimismo, ha abogado por conducir a la Unión Europea hacia una suma federal.

Cuestionado por Gloria Lomana sobre las elecciones catalanas, sus resultados y su resonancia en Europa, el responsable de Exteriores ha señalado que Cataluña “no ha acabado siendo un cáncer terminal, sino una neumonía”, y que los tratados europeos no pueden ser reescritos al gusto de las regiones, por lo que una declaración de independencia unilateral sería contrario al ordenamiento jurídico español y, por extensión, al comunitario.

“Explicar a los catalanes que se pondrían a la cola y Dios sabe cuándo entrarían en la Unión Europea y en el euro era una cuestión de extrema complejidad”, al tiempo que ha señalado que los países miembros se mostrarían todos reticentes a este extremo. “Sólo hay tres soluciones: o el choque de trenes, o el enojo actual, o el diálogo para encontrar una solución”, añadió.

Sobre Estados Unidos, el ministro ha admitido que en los próximos años la primera potencia mundial desviará su atención hacia el Pacífico y que la merma de su interés en Oriente Medio, “en especial porque decrece su dependencia del petróleo”, obligará a Bruselas a heredar el papel predominante en la región.

Acerca de las buenas relaciones bilaterales con Washington, García-Margallo no escondió su buena sintonía con la administración Obama y se mostró esperanzado en un futuro viaje de Rajoy a EEUU o una visita del presidente estadounidense a nuestro país.

Por otro lado, el ministro puso énfasis en los regímenes convulsos que se han reproducido en el área de Mediterráneo. “Nos encontramos, a doce kilómetros de Algeciras, con una revolución política cuyas consecuencias no conocemos”, ha alertado García-Margallo, al tiempo que ponía el foco sobre la amenaza salafista en países como Egipto.

Además, identificó a Mali y a la zona del Sahel como una de las prioridades para su cartera, “donde hay que buscar alianzas, como con Francia y Naciones Unidas”, haciendo hincapié en la fuerte presencia de Al Qaeda y otras milicias yihadistas en la región. En este sentido, llamó a la UE a poner en marcha un plan de ayuda a las fuerzas de seguridad africanas para asegurar la región, “con respaldo logístico, no militar” de Bruselas.

Sobre Siria, García-Margallo instó a Baschar Al Assad a ceder el poder de manera inmediata y detener la cruenta guerra civil, todo con el respaldo de Rusia y de los Veintisiete. Además, el ministro ha confirmado la prórroga del embargo al país mientras perdure la violencia y ha reconocido al Consejo Nacional Sirio como un interlocutor válido en las negociaciones de paz.

Respecto a Iberoamérica, el responsable de la diplomacia ha resaltado el valor estratégico de la región, al tiempo que ha valorado positivamente la democratización de sus países y el crecimiento económico de la mayoría de estados. “O España y Europa hacen un esfuerzo por mantener su papel protagonista en América Latina o seremos desplazados del continente”, ha advertido.

Tras ser preguntado por Javier González Ferrari, el ministro ha valorado el papel de España como socio-puente de los países latinoamericanos en Europa.

Sobre la crisis del euro, el ministro ha señalado que el problema “es de índole político” y se ha mostrado a favor de una mayor cesión de soberanía y la puesta en marcha de los famosos y polémicos eurobonos, que no cuentan con el beneplácito de Angela Merkel.

“España ha sufrido una crisis aún más profunda debido a tres singularidades: un profundo endeudamiento, una excesiva pérdida de competitividad y la consabida dependencia del ladrillo”, ha señalado García-Margallo. El ministro ha añadido que el Gobierno ha puesto en marcha diversas medidas para paliar estos efectos, con especial interés en la creación de empleo lo antes posible, en la recuperación económica en 2014 y en el aumento de la competitividad, sobre la que señaló que “la balanza comercial está equilibrada por primera vez en la historia de España”.

“Entiendo que los augurios de algunos organismos no son los mejores, pero las horas más oscuras son las que preceden al amanecer”, ha concluido el ministro.

Destacó la presencia entre los asistentes la del embajador de Israel pocas horas después de que el Gobierno mostrara públicamente su apoyo al reconocimiento de Palestina como estado observador en Naciones Unidas.

En este sentido, García-Margallo defendió, tras ser preguntado por Francisco Marhuenda, la postura del Ejecutivo y declaró que la solución “pasa por el reconocimiento de dos estados en base a la fronteras de 1967”. Además, lamentó que se haya tenido que llegar a tomar una decisión de esta naturaleza, aunque sostuvo que España no ha cambiado de postura “sino de actitud, porque en la Unesco tomamos la misma vía”.

También identificó a Abu Mazen, “caído en desgracia”, y a Al-Fatah como mejores interlocutores que Hamás, “que no reconoce al estado de Israel ni está dispuesto a renunciar al terrorismo” y apostó por Bill Clinton como posible mediador internacional.
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