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    21 de octubre de 2014

crónica política

¿Pero existe una política europea común?

Un día de calma en mitad de la tempestad, en cuanto a la política nacional se refiere. Un jueves tranquilo en cuanto a la situación creada en Cataluña tras los resultados de las elecciones autonómicas del pasado domingo se refiere. Sin declaraciones altisonantes por parte de miembros del PP ni del PSOE. Un día triste por otra parte, tras el fallecimiento de la joven que permanecía en estado crítico desde la maldita fiesta de Halloween en el Madrid Arena.
La crónica política de este jueves tiene más matices internacionales que nacionales. El motivo, la aceptación de Palestina por parte de la ONU como un país observador en el seno de esta organización. Una decisión que no supone el reconocimiento de ser un miembro de pleno derecho, pero sí un respaldo a sus expectativas para llegar a ser a un país como otro cualquiera de los que forman parte de las Naciones Unidas. Hasta ahí, nada que decir, porque son los cronistas que se dedican a la política internacional quienes tendrán que valorar la decisión tomada hoy en Nueva York.

Desde el punto de vista nacional, España ha dado su voto afirmativo a la presencia de Palestina en la ONU como observador. Y ha sido un Gobierno del Partido Popular quien lo ha hecho, acusado siempre desde la izquierda de estar siempre más preocupado de Israel que de Gaza y Cisjordania. En este sentido, señalan los analistas consultados por este diario, “cómo ha cambiado el cuento y que poco debate ha habido sobre esta decisión del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Qué diferente habría sido si la decisión hubiera sido diferente, incluso absteniéndose en la votación de hoy. Qué protestas, qué declaraciones, que manifestaciones se podrían haber visto”.
Pero no. El Gobierno del PP ha dado su apoyo a la presencia de Palestina en el seno de Naciones Unidas como país observador. Cosa, que por cierto, no han hecho otros países de la Unión Europea, empezando, por ejemplo, por Alemania, siguiendo por el Reino Unido, Bulgaria y una nación considerada como un adalid en la defensa de las libertades y los derechos humanos, como es Holanda. Y este es el centro de esta crónica política.

Porque como señalan los analistas consultados por este diario, “y sin caer en el antieuropeísmo, alguien se cree ya que la Unión Europea existe de verdad”.

Aunque “cualquiera en su sano juicio, tampoco iba esperar algo diferente de lo que ha pasado hoy”, subrayan. Si lo más fácil, en principio en el seno de la Unión Europea, era conseguir una política económica común, que ni se logró en su momento, con unos países dentro de la zona euro y otros fuera, y dentro de la misma con unas posiciones completamente diferentes sobre cómo afrontar la crisis, era impensable que los veintisiete países miembros de la UE adoptaran una postura común en política exterior.
En este sentido, las mismas fuentes señalan que “por mucho que desde Bruselas se intente dar una imagen de que existe una política exterior común, la realidad es toda la contraria y más como se ha demostrado hoy, con casi la mitad de los países europeos dando el sí a Palestina y la otra casi mitad absteniéndose”. Y es que al final, la UE la componen 27 países que si ya tienen sus propios intereses económicos, que habrá que decir de sus intereses nacionales en cuanto a política exterior se refiere, teniendo en cuenta que cada uno tiene sus propios objetivos estratégicos en función de las zonas de influencia en las que se mueven.

Aunque “cualquiera en su sano juicio, tampoco iba esperar algo diferente de lo que ha pasado hoy”, subrayan. Si lo más fácil, en principio en el seno de la Unión Europea, era conseguir una política económica común, que ni se logró en su momento, con unos países dentro de la zona euro y otros fuera, y dentro de la misma con unas posiciones completamente diferentes sobre cómo afrontar la crisis, era impensable que los veintisiete países miembros de la UE adoptaran una postura común en política exterior.

En este sentido, las mismas fuentes señalan que “por mucho que desde Bruselas se intente dar una imagen de que existe una política exterior común, la realidad es toda la contraria y más como se ha demostrado hoy, con casi la mitad de los países europeos dando el sí a Palestina y la otra casi mitad absteniéndose”. Y es que al final, la UE la componen 27 países que si ya tienen sus propios intereses económicos, que habrá que decir de sus intereses nacionales en cuanto a política exterior se refiere, teniendo en cuenta que cada uno tiene sus propios objetivos estratégicos en función de las zonas de influencia en las que se mueven.
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