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    28 de julio de 2014

para tratar el nuevo modelo de acceso a los estudios superiores

Cataluña también planta a Wert en la reunión sobre universidades

Todas las comunidades, excepto Cataluña, asisten a la reunión de este miércoles de la Conferencia General de Política Universitaria, que ha comenzado pasadas las 10.20 horas presidida por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, para tratar el nuevo modelo de acceso a los estudios superiores.
El secretario de Universidades de la Generalitat, Antoni Castellà, es el único que no ha acudido esta mañana al Ministerio, tal y como anunció que haría en protesta por el proyecto de ley que relega al catalán como materia de especialidad. Precisamente, este martes también, la responsable catalana de Educación en funciones, Irene Rigau, decidió abandonar, antes de que terminara, la reunión con Wert y el resto de consejeros autonómicos que debatían el borrador de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce).

Rigau consideró "inadmisible" e incompatible con el Estatuto de Autonomía y la ley catalana de Educación el tratamiento que recibe el catalán en la reforma educativa propuesta por el Gobierno.

El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, ha atribuido el plante de Cataluña a un intento de levantar un mal resultado electoral (de CiU) y ha recalcado que la propuesta sobre el castellano como lengua vehicular está avalada por la Constitución y los tribunales. "La consejera hizo un cierto número, fue allí para no ir a la reunión", ha criticado Alonso en una entrevista en TVE, en la que ha acusado al Gobierno catalán de utilizar la polémica en torno al anteproyecto de la Ley Orgánica de Mejora de la Educación (LOMCE) con fines exclusivamente políticos.

El presidente del Gobierno extremeño, José Antonio Monago, también ha criticado el desplante de Rigau. Monago ha defendido la "apuesta" del ministro de Educación por el castellano y ha indicado que "en las reuniones se tiene que debatir hasta la extenuación y no levantarte de la mesa para convertirse por un día en la estrella de la jornada". Considera que "nadie puede arrinconar en ninguna comunidad" el español y que abogar por su enseñanza "no se puede entender como una intromisión". En esta línea, ha destacado que "la grandeza del pueblo catalán es que sabe castellano", como reconoce que hace su propia familia en Cataluña, ya que éste es "un idioma universal junto al inglés".

Más comprensivo ha sido el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ha señalado que, anque él "no hubiera hecho" lo que hizo la consellera catalana de Enseñanza, ha descartado llegar a "pactar" esta ley que ha tildado de "muy retrógrada". Además, ha acusado al ministro Wert de "hacer una batalla con la lengua con cierto sentido táctico", para que se discuta de eso y no de otros aspectos. El líder socialista ha argumentado que el "problema de la educación española no es la lengua, porque los estudiantes en Cataluña tienen los mismos resultados en catalán y en castellano", y ha opinado que la solución a los problemas pasa por "copiar el modelo educativo de Finlandia".

Baleares propone equiparar catalán y castellano
Mientras, el Govern balear ha propuesto cambios en el proyecto de reforma educativa del ministro José Ignacio Wert para que el catalán sea considerado una materia troncal y tenga la misma consideración que el castellano en el sistema de enseñanza del archipiélago.

El conseller de Educación, Cultura y Universidades de las islas, Rafael Bosch, ha explicado que en los próximos días planteará al Ministerio la articulación concreta de una propuesta que ya defendió ayer en la reunión de la Conferencia Sectorial de Educación en la que Wert expuso su proyecto a las Comunidades Autónomas.

En este plan, la lengua oficial propia de las comunidades bilingües como Baleares tiene consideración de "especialidad" en el sistema de enseñanza, pero Bosch considera que para garantizar el "equilibrio" entre el catalán y el castellano debería ser considerada "troncal".

No obstante, ha explicado que a efectos prácticos sería "casi igual" que se mantuviese el proyecto tal y como está, aunque dar margen a las comunidades autónomas con dos lenguas para que traten la propia como materia troncal evitaría "suspicacias" y consolidaría el trato igualitario por el que aboga el Govern balear del PP.

Bosch ha destacado que, en cualquier caso, el catalán será evaluado en las pruebas generales al final de ESO y de Bachillerato que realizará el Ministerio de Educación.

El conseller balear ha asegurado que los representantes de las regiones con lengua cooficial gobernadas por el PP, la Comunidad Valenciana y Galicia, hicieron sugerencias en la misma línea que las suyas al ministro Wert, aunque no se ha atrevido a avanzar si respaldarán su demanda de que el idioma propio sea "troncal".

Respecto al planteamiento de Cataluña, Bosch ha criticado el plantón de Rigau y ha asegurado que Wert se ha mostrado abierto al acercamiento de posturas.

País Vasco
Por su parte, el secretario general de EA, Pello Urizar, ha afirmado que "el afán de condicionar las capacidades lingüísticas según un modelo centralista no sirve ni en Euskal Herria ni en Cataluña".

El secretario general de EA, formación integrada en las coaliciones Bildu, EH Bildu y Amaiur, ha criticado el borrador de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y ha considerado que con este tipo de medidas el Gobierno de Mariano Rajoy pretende "imponer una lógica" que haga inamovible el actual "status quo" y las decisiones adoptadas. A su juicio, el Ejecutivo central "tiene intención de exprimir al máximo estos tres años que le quedan de mayoría absoluta en el Congreso, a pesar de saber que tiene a la mayoría social en contra".

Urizar ha denunciado que "esto es especialmente claro en Euskal Herria" donde el Partido Popular "trata de condicionar por la vía del decreto todos los aspectos de la vida política y económica" a pesar de "sus exiguos resultados" en Euskadi y de su "retroceso en Navarra".

Además, la consejera de Educación en funciones, Isabel Celaá ha mantenido que no comparte "las formas" de Rigau, aunque ha criticado que el euskera, al igual que el catalán, recibe en el borrador un trato "ofensivo, ajeno a la realidad y fuera del ordenamiento jurídico", y ha afirmado que la actual legislación "garantiza" la oferta en castellano.
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