cabecera
    1 de octubre de 2014

Entrevista de TV-13 en exclusiva al ex diputado del PP navarro

Santiago Cervera reconoce que cometió una "soberana estupidez"

El programa Al día, dirigido y presentado por Alfonso Merlos en TV-13, y presentado también por Marisa Páramo, emitido este martes de 14:00 a 15:30, ha cosechado un gran éxito periodístico al entrevistar a Santiago Cervera, ex diputado del PP detenido tras recoger un sobre que presuntamente contenía información confidencial sobre Caja Navarra.
Alfonso Merlos: ¿De qué forma y cuándo va usted a defenderse? Porque lo que usted ha dicho es que está meridianamente establecido que ha sido víctima de una trampa.
Santiago Cervera: El procedimiento judicial comienza esta misma semana en un juzgado de Pamplona que va a recibir mañana la certificación de que ya no soy diputado en el Congreso y, por tanto, no tengo aforamiento y es el Juzgado competente para instruir esta causa. A partir de ahí el juez establecerá las medidas que considere en cuanto a, por ejemplo, peritación de correos electrónicos, toma de declaración, etc. Este es un procedimiento que se va a iniciar creo que a finales de esta misma semana y espero que clarifique de forma absoluta y total todas las circunstancias de este complicado caso.

A. M.: ¿Qué documentación cree usted que le puede ayudar a defender su inocencia? ¿Correos electrónicos? ¿Ha recibido usted en el pasado alguna comunicación telefónica o por carta? ¿Qué tipo de pruebas tangibles podrían ser presentadas en descargo suyo para defender su inocencia?
S. C.: Fundamentalmente, los correos electrónicos. Estamos hablando de un problema generado por dos correos electrónicos: el que recibe el señor Asiaín y el que recibo yo mismo. Lógicamente, puedo aportar el mío. El juez va a poder acceder al servidor para verificar el contenido de ese correo electrónico y también sus características técnicas que permitan su seguimiento y su determinación de origen. A partir de ahí, el juez establecerá las medidas complementarias periciales o del tipo que sean para poder encontrar los elementos que justifiquen qué es lo que a cada cual le corresponde.

A. M.: ¿A usted se le ha tendido esta trampa sobre todo por ser un político navarro del PP o por ser Santiago Cervera? ¿Hay una motivación de partido o quizá una motivación de naturaleza personal como una venganza?
S. C.: Si hay alguna motivación, desde luego tiene que tener que ver más que con el plano estrictamente político, con mi interés por que las cosas en Caja Navarra se pongan definitivamente de cara a la opinión pública. Esto me ha caracterizado durante los últimos años. Yo he sido muy beligerante sobre las cosas que estaban pasando en esa entidad, una entidad que era muy querida para los navarros, absolutamente solvente desde el punto de vista financiero y que ha acabado de muy mala manera. Yo creo que tiene que ver con esto y no tanto con el hecho de que yo sea o haya sido un diputado y un militante del PP. Creo que tiene que ver más bien con esta otra realidad que creo que es la que puede dar sentido a que tanto al señor Asiaín como al señor Cervera nos hayan implicado en este asunto.

A. M.: Cuando usted recibe esa comunicación por correo electrónico, entiendo que está usted ante un escenario: ¿qué hago? ¿Tomo la determinación de ir y de atender a este llamamiento que me hacen o no? Quizá usted pensó que podría ser una broma de mal gusto o un correo de algún lunático, quizá usted pudo pensar que le podían facilitar alguna información, que había una vocación de servir al interés general por parte de quien le envió el correo o quizá usted también pudo pensar, no lo sé, que le iban a tender una trampa, aunque lo normal es que si usted hubiese pensado que le iban a tender una trampa, no hubiese ido. ¿Eso no pasó por su cabeza aunque fuese un segundo, aunque hubiese un uno por ciento de posibilidades o que usted manejase como posibilidades de que finalmente resultase detenido, como así ocurrió? ¿Nunca pasó esa hipótesis?

S. C.: Claro que pasó. Precisamente, en esto consiste mi imprudencia y mi estupidez de comportamiento en este asunto. Yo valoré que podía ser una broma, o una trampa o que podía tener detrás un elemento plausible de pretensión de entrega de una información sensible y relevante sobre este tema. Y claro que lo pensé. Y precisamente porque opté por esta última opción, la de que esto podía tener detrás una información relevante, y acudí a ese lugar es por lo que cometí la soberana estupidez que al final me ha conducido a las consecuencias que todos conocen.

A. M.: ¿Usted le comunicó la recepción de ese correo electrónico a alguien?
S. C.: No. A nadie.
Compartir en Meneame