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    28 de julio de 2014

crónica política

"El desafío catalán, planteado en toda regla"

Casualmente, este principio de acuerdo se ha cerrado casi simultáneamente al encuentro que Mas ha mantenido con todos los partidos catalanes, excepto el PP y Ciutadans, para expresar su total rechazo a la intención del ministro de Educación, José Ignacio Wert, de garantizar la enseñanza en castellano en esa Comunidad para los alumnos que así lo decidan sus padres. Según informa Efe, el principio de compromiso entre CiU y ERC parte de “un borrador compartido” para llegar a un pacto de estabilidad en el Parlamento catalán que permita a Artur Mas seguir al frente de la Generalidad.

Analistas políticos consultados por este diario subrayan que Mas, “con tal de seguir en el poder y continuar con la actitud mesiánica que ha adoptado y por la que quiere pasar a la historia como el hombre que consiguió la independencia de Cataluña, está dispuesto a vender hasta sus propias convicciones”. Porque, según señalan las mismas fuentes, esos flecos que faltan por cerrar afectan a planteamientos que “en la vida CiU hubiera aceptado”.

Los negociadores de ambos partidos intentan llegar a una solución sobre las exigencias que ERC plantea en el plano económico y social, con la implantación de nuevos impuestos sobre el patrimonio, la energía nuclear y las entidades bancarias. En este sentido, apuntan los mismos medios, “habrá que ver como responden La Caixa o la nacionalizada Caixa Catalunya, por no hablar de otros bancos que operan en esa comunidad y que no tienen nada que ver con la mismas, como por ejemplo, el Santander o el BBVA, a este reto. A lo mejor Artur Mas, el mismo que no tiene reparo en pedir 5.382 millones de euros al Estado para que su Generalidad no entre en quiebra, se va a encontrar muchos más problemas de los que se espera en términos económicos, porque parece difícil que, visto como están las cuentas catalanas, y continúa con su desafío independentista encuentre más apoyos por parte del Estado, y menos de los bancos que tendrían que pagar en impuestos su acuerdo de Gobierno con ERC”.

Mientras este principio de acuerdo se cerraba, el PSC, con su máximo dirigente, Pere Navarro, a la cabeza, no tenía ningún empacho en acudir, junto a CiU, ERC, ICV y Unitat Popular, es decir el frente independentista, a una reunión, en la que también ha estado presente el Consejo Escolar de Cataluña, en la que han comprometido a actuar de forma conjunta contra la reforma educativa propuesta por el ministro José Ignacio Wert, evidentemente en lo qua la defensa de la enseñanza en castellano propugna el titular de Educación.

Con una amenaza al Gobierno central: si no rectifica en su planteamiento, actuarán de “forma unilateral”. Es decir, como subrayan los analistas políticos consultados, que “no cumplirán la LOMCE, cosa que no es de extrañar, porque ninguno de estos partidos ha cumplido las sentencias judiciales de los propios tribunales catalanes que respaldan el derecho de los padres a elegir la lengua en la que quieren que sus hijos sean escolarizados”.

En otro frente que tiene abierto el Gobierno de Mariano Rajoy, en este caso el judicial, el CGPJ considera que la reforma que el ministro de Justicia propone sobre el Código Penal es inconstitucional, sobre todo en cuanto a la prisión permanente revisable y la custodia de seguridad se refiere. El proyecto de informe que será debatido hoy por la Comisión de Estudios de Consejo General del Poder Judicial para luego llevarse al Pleno de este órgano afirma que “resulta cuanto menos dudoso que una privación de libertad potencialmente perpetua sea conciliable, en un ámbito estrictamente interno, con la reinserción contemplada en el artículo 25.2 de la Constitución”.
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