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    27 de noviembre de 2014

crónica política

¿Y si la Policía Nacional hubiera hecho lo de los Mossos?

¿Quién ha caído?, se preguntan los analistas políticos consultados por este diario. “Pues quien tenía que caer”, en este caso el comisario de Recursos Operativos de los Mossos, Sergi Pla, el responsable de las unidades antidisturbios de la Policía autonómica catalana. Eso sí, Pla ha caído, pero como señalan las fuentes consultadas, ¿y su jefe?

Pues no, su jefe el consejero Puig seguirá en su puesto. Por obra y gracia de Artur Mas. Por lo menos, señalan las mismas fuentes, Puig ha tenido de cara a la opinión pública el gesto de presentar su dimisión, que evidentemente, el presidente en funciones de la Generalitat se ha apresurado en rechazar, apoyado por ERC.

Evidentemente, como señalan los analistas consultados por “El Imparcial”, aquí se ha quedado todo, con el cese del jefe del dispositivo policial, argumentando fallos en la cadena de mando a la hora de recabar información sobre los hechos acaecidos el 14-N, pero con consejero de Interior “que no se enteró de nada”. Es más, Mas no le ha cesado sino que le ha respaldado y le ha mantenido en el puesto, y ni una sola crítica, ni del PSOE, ni ICV ni de ERC.

Ejercicio de política inversa. En este caso evidentemente un supuesto. Las unidades antidisturbios de la Policía Nacional, en la huelga del 14-N. en las movilizaciones para “asaltar” el Congreso, en las multitud de concentraciones y manifestaciones en las que tienen que estar presentes, si un solo agente hubiera efectuado un disparo con bala de goma que le hubiera costado un ojo a una persona participante en alguno de eso actos, “para qué quisiéramos más”, señalan las fuentes consultadas por este diario. En este sentido, los mismos medios señalan que tanto el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. como el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, “todavía tienen que ir como si fueran almas en pena para justificar la actuación de la Policía Nacional en los últimos incidentes acaecidos sobre todo en Madrid”.

Y eso que ningún agente de la Policía Nacional reventó un ojo a una participante en esas manifestaciones ni se le ocurrió dar un porrazo en la cabeza a un menor como ocurrió en Cataluña, porque si eso hubiera pasado, “el vendaval político contra el Gobierno del PP, el Ministerio del Interior y el director de la Policía habría sido de órdago a la mayor por parte del PSOE, IU, ERC y todo las formaciones del arco parlamentario contrarias al Ejecutivo popular habría sido descomunal”. “Cosa, que por cierto, de momento, no ha pasado en Cataluña en este caso”, señalan las mismas fuentes.

Eso sí, señalan las mismas fuentes. El jefe policial de los antidisturbios en Cataluña ha caído. “Su máximo jefe político, Felip Puig, apoyado por Artur Mas y por ERC. Parece que es lo que hay”, indican las mismas fuentes.
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