cabecera
    23 de julio de 2014

Más de 700 policías y militares custodian las sedes expropiadas

El Gobierno lamenta la expropiación de cuatro filiales de Iberdrola en Bolivia y reclama una indemnización justa

El gobierno español ha lamentado la expropiación de cuatro filiales de Iberdrola en Bolivia, ha recordado la necesidad de mantener "la seguridad jurídica", "exigencia insoslayable de cualquier inversión extranjera en Bolivia" y ha reclamado una "justa indemnización" para los propietarios de esas compañías. Por otra parte, más de 700 policías y militares custodian las sedes expropiadas.
El gobierno español ha lamentado la expropiación de cuatro filiales de Iberdrola en Bolivia y ha reclamado una "justa indemnización" para los propietarios de esas compañías, de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores. El Ejecutivo también ha recordado la necesidad de mantener "la seguridad jurídica", "exigencia insoslayable de cualquier inversión extranjera en Bolivia".

También ha reclamado la conveniencia de que las relaciones entre España y el país andino estén guiadas "por la colaboración y franqueza" "en el manejo de éste o cualquier otro asunto de interés común".

En el comunicado, además de lamentar la expropiación anunciada hoy por el presidente boliviano, Evo Morales, el Ejecutivo español ha precisado que las cuatro empresas nacionalizadas "tienen entre sus accionistas a empresas españolas, argentinas y norteamericanas". También ha recordado que la expropiación "recae sobre unas compañías que prestaban el servicio público de distribución de electricidad y que nunca antes habían pertenecido al Estado boliviano".

Respecto a la indemnización, el Gobierno ha indicado que "espera que el proceso de evaluación del valor de la empresa nacionalizada se realice con criterios exigentes de objetividad que permitan establecer la justa indemnización a la que los accionistas tienen derecho sin dilaciones innecesarias".

Allí en Bolivia, más de 700 policías y militares custodian las dependencias de las distribuidoras de electricidad Electropaz y Elfeo, expropiadas hoy por el Gobierno de Bolivia a la empresa española Iberdrola, según informó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

El Ejecutivo de Evo Morales ha desplegado en total 740 efectivos para guardar las sedes e instalaciones de estas filiales en las regiones de La Paz y Oruro, dijo Romero a los periodistas.

La policía vigilará las dependencias de Electropaz y Elfeo ubicadas en zonas urbanas, mientras que el Ejército hará lo propio en áreas rurales, indicó.

Para guardar las instalaciones en el departamento de La Paz se han destinado 540 agentes y para Oruro, 200.

En las fachadas de las principales sedes de las empresas fueron desplegadas grandes pancartas con los colores de la bandera boliviana en las que podía leerse la palabra "nacionalizado".

Junto con las dos distribuidoras eléctricas, el Gobierno boliviano nacionalizó también la empresa de servicios Edeser y la gestora de inversiones Compañía Administradora de Empresas.

Morales justificó la medida en que las tarifas eléctricas no eran equitativas en las zonas rurales respecto a las urbanas, como tampoco lo era la uniformidad en la calidad del servicio.

El Gobierno boliviano prometió una "justa remuneración" a Iberdrola por las empresas expropiadas, en tanto la firma española confió hoy en que Bolivia pague el valor real de las mismas.

Morales ya expropió en mayo pasado las acciones de Red Eléctrica Española (REE) en la Transportadora de Electricidad (TDE) sin que hasta el momento se haya llegado a un acuerdo de compensación económica.
Compartir en Meneame