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    21 de septiembre de 2014

Morenés: los militares "velan de manera permanente" por la seguridad del país

El Rey dice que la crisis actúa como "una amenaza a la seguridad" y pide esfuerzos en defensa de España

El Rey, acompañado por la Reina y los Príncipes de Asturias, preside hoy la celebración de la Pascua Militar, con la que reanuda sus actividades oficiales fuera de la Zarzuela y a la que asisten los máximos representantes de las instituciones del Estado, los tres Ejércitos y la Guardia Civil.
La celebración de la Pascua Militar en el Palacio Real ha comenzado a las 12.00 horas con la llegada de los Reyes a la Plaza de la Armería, donde por primera vez no pasará revista a las tropas, uno de los cambios en el protocolo que se han introducido este año para acortar su duración, debido a que el Rey continúa convaleciente de su reciente operación de cadera. A su llegada al Palacio Real, los Reyes y los Príncipes de Asturias han sido recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; los ministros de Defensa, Pedro Morenés, e Interior, Jorge Fernández Díaz; el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, y el jefe del Cuarto Militar, teniente general Antonio de la Corte.

Don Juan Carlos ha salido del coche apoyado en dos muletas, si bien a la hora de recibir los honores lo ha hecho únicamente con el apoyo de una de ellas y ataviado en su uniforme de Capitán General de los Ejércitos. Tras la recepción de honores y sin pasar revista a las tropas, la Familia Real se ha dirigido por el ascensor de Carlos III hacia la Saleta de Gasparini, mientras que el resto de las autoridades lo ha hecho por la Escalera de Embajadores.

En la Saleta Gasparini, los Reyes y los Príncipes ha sido saludados por un grupo reducido de autoridades asistentes, entre los que estarán el secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, y los jefes de los Ejércitos de Tierra, general Jaime Domínguz Buj, del Aire, general Francisco Javier Arnáiz, y de la Armada, almirante Muñoz Delgado, que asisten por primera vez a esta celebración como tales, ya que fueron nombrados el pasado julio.

Este año no ha tenido lugar el tradicional besamanos, en el que las autoridades civiles y militares presentes en el Palacio Real saludaban a los Reyes y los Príncipes en la Saleta Gasparini, otro de los cambios de protocolo introducidos este año pensando en la recuperación del monarca.

En su discurso, el Rey ha subrayado que la crisis económica actúa como "una amenaza a la seguridad" nacional, por lo que ha animado a las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil a "priorizar el esfuerzo para mantener las capacidades militares que garanticen una disuasión verosímil en defensa de los intereses de España". Don Juan Carlos ha expresado su gratitud a los miembros de los tres Ejércitos y el Instituto Armado y les ha pedido que "perseveren en su actitud", con la que "dan buena prueba de profesionalidad y eficacia, de humanidad y rigor, de valor y disciplina".

Tras alertar sobre la importancia de mantener las capacidades militares frente a la crisis, el jefe del Estado ha recalcado: "De ahí la necesidad de que, como leales servidores del Estado, debamos contribuir, con más ahínco si cabe, a la tarea de sacar adelante a esta gran nación con esfuerzo, generosidad y espíritu de sacrificio".

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, por su parte, ha elogiado la labor de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil y ha subrayado que garantizan la seguridad y la defensa de España y anteponen el cumplimiento de su deber constitucional en defensa de la patria a cualquier anhelo o interés particular de sus miembros. Morenés ha avanzado que está en proceso de creación el mando de defensa del ciberespacio, para contrarrestar las amenazas que desde ese entorno pongan en riesgo la seguridad nacional.

Después de dedicar un recuerdo a los doce soldados españoles fallecidos en el último año en cumplimiento de su deber, Morenés ha señalado también que en el marco de la crisis económica se han impuesto medidas de control y reducción del gasto muy duras en su departamento, acompañadas de un esfuerzo de reorganización de las infraestructuras.

Ha dicho además que la industria de defensa es una capacidad fundamental para la seguridad y la soberanía del país, creada "con el esfuerzo de todos los españoles, que ha requerido muchas décadas de esfuerzo" y que es necesario seguir apoyando y dimensionando para garantizar su existencia. Precisamente para garantizar su existencia, el Gobierno ha hecho frente a los compromisos contraídos con esa industria por sucesivos ejecutivos, una "decisión difícil y responsable" -ha agregado- para mantener "la indispensable credibilidad" de la acción gubernamental tanto internacional como internamente.

El ministro ha recordado que los militares "velan de manera permanente" por la seguridad interna del país en el territorio, en las aguas y en el espacio aéreo, y también operan en otros países de Asia, Oriente Próximo y del océano Índico.

A este respecto, ha explicado que las fuerzas afganas y las libanesas están cada vez más preparadas y "casi ya listas" para garantizar, con el apoyo internacional, la estabilidad de sus países. No obstante, ha advertido de que no hay que bajar la guardia, por lo que el cumplimiento de la misión, de los compromisos con los aliados y la seguridad de los contingentes destacados fuera de España son y seguirán siendo los principios que guiarán la acción política y militar.
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