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    1 de septiembre de 2014

Antes de su traslado al Cuartel de la Montaña

Los venezolanos apuran las horas para ver cuerpo de Chávez

Los venezolanos continúan aguardando pacientemente, horas de largas filas para despedirse del fallecido presidente Hugo Chávez, antes de que su cuerpo sea trasladado este viernes al Cuartel de la Montaña, en donde permanecerá hasta que la Asamblea Nacional apruebe una reforma para trasladar los restos del mandatario al Panteón Nacional.
Miles de venezolanos continuaban aguardando en kilométricas filas para despedirse del fallecido presidente Hugo Chávez, cuyo cuerpo será trasladado este viernes de la Academia Militar a un museo capitalino.

Entre los preparativos para el traslado del féretro de Chávez, cientos de personas apuraban su llegada hasta Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de la capital venezolana, que desde el pasado miércoles alberga los restos del gobernante en capilla ardiente.

Chávez, que falleció el 5 de marzo a consecuencia de un cáncer que le diagnosticaron a mediados de 2011, fue llevado desde el Hospital Militar de Caracas en medio de una multitud hasta la Academia donde el jefe de Estado se graduó como militar.

Por noveno día consecutivo las filas de fieles seguidores del hombre que gobernó Venezuela desde 1999 se extienden varios kilómetros atrás en medio de un estricto operativo militar, que incluye cierre de calles.

En la Academia, frente a una extensa explanada usada como patio de la institución militar y donde Chávez encabezó en numerosas ocasiones distintos actos castrenses, permanece el féretro flanqueado por militares, acompañado de flores y con una foto del gobernante en la cabecera junto a un cruz.

A la izquierda y derecha del ataúd de madera siguen llegando continuamente las filas de seguidores, funcionarios y amigos de Chávez para rendirle un último adiós mientras se espera conocer si su cuerpo, tal como había anunciado el presidente encargado, Nicolás Maduro, podrá ser embalsado.

Maduro anunció este miércoles que va a ser "bastante difícil" que el cuerpo de Chávez sea embalsamado porque los preparativos debían haberse iniciado antes.

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No se informó, sin embargo, de cambios en la decisión de trasladar el cuerpo hasta el Museo de la Revolución, en el oeste de Caracas, una primera parada en su viaje hasta de que sea trasladado al mausoleo que albergará definitivamente sus restos.

Seguidores de Chávez y dirigentes de su partido, el Socialista Unido de Venezuela (PSUV), habían planteado la posibilidad de que sea llevado al Panteón Nacional, donde reposan los restos del Libertador Simón Bolívar.

Sin embargo, el martes se pospuso la presentación en la Asamblea Nacional de una enmienda constitucional para que los restos del fallecido presidente puedan ser llevados al Panteón, porque el oficialismo quiere estudiar más "los mecanismos" para ese traslado.

Chávez embalsamado pero no para su exhibición

El cadáver de Hugo Chávez podría ser embalsamado "pero no para exponerlo cara al público", según ha asegurado a Europa Press el tanatopractor de la compañía de servicios funerarios Mémora, Josep María Sorigué, tras reconocer este miércoles el candidato a la presidencia de Venezuela, Nicolás Maduro, que es "bastante difícil" conservar el cuerpo. Chávez falleció el pasado día 5 de marzo.

A juicio del experto, la putrefacción "empieza desde el primer momento de la defunción", por lo que, transcurridos nueve días del fallecimiento del presidente venezolano, es dudoso que esté "en buenas condiciones para ser embalsamado". Sin embargo, sostiene que "es posible" realizar esta técnica, pero no "para velarlo como a Lenin".

Los signos de deterioro en un cadáver comienzan a ser visibles "entre las 24 y 48 horas" después de la muerte, explica Sorigué. A pesar de que afirma no saber si el cuerpo de Chávez se encuentra en un estado irreconocible, sí precisa que pasados entre ocho y diez días del deceso, y si no se ha mantenido en neveras o lugares refrigerados, "empieza a desfigurarse porque ya tiene mucho gas abdominal y metano, y porque el glóbulo ocular se licua".

Además, expone que "allí es verano o primavera, ha sido trasladado a temperaturas de 20 o 30 grados y no se sabe bien cuando murió". Para él, debido a las jornadas que han transcurrido desde su muerte, se puede conservar, "pero no se puede arreglar la putrefacción ya comenzada".

Realizar el embalsamamiento cuanto antes asegura que éste sea "perfecto", continúa Sorigué, que señala que este proceso debe efectuarse "a partir de las 24 primeras horas después del fallecimiento". Para ello, es necesaria "la firma autorizada de un médico tanatólogo, o la de un médico forense si es una muerte traumática", explica.

Sustitución de sangre y fluidos por líquidos conservantes

Esta acción consiste en detener el proceso de putrefacción natural de un cadáver a partir de "unos líquidos que son conservantes y colorantes, y que se administran a través de una vía intraarterial", manifiesta. Éstos, denominados paraformaldeidos, "se intercambian por la sangre" en un proceso "parecido a la diálisis", señala.

Además, se vacían los demás fluidos del cuerpo y se sustituyen por líquidos similares "en una concentración más fuerte", afirma. Todo ello conlleva un tiempo estimado de entre hora y media y dos horas de trabajo para el tanatopractor, espacio de tiempo que se incrementa hasta las cinco horas en cuerpos que han recibido una autopsia.

Sin embargo, no todos los cadáveres pueden ser embalsamados, ya que las personas fallecidas por causas infecciosas o por radiación tienen restringido este proceso. Sin embargo, el cuerpo de Hugo Chávez sí podría ser tratado, y es que, a pesar de su estado de putrefacción, "no hay riesgo" porque los embalsamadores "tienen materiales suficientes para protegerse".

Por último, Sorigué expone que el embalsamamiento no es algo que se realiza y no precisa de más procedimientos. El cuerpo que se ha sometido a esta técnica "requiere de ciertas revisiones, de otras conservaciones y de retoques", además de que debe conservarse "en un sitio con un nivel de humedad y temperatura constante", concluye.

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