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    3 de septiembre de 2014

elegante montaje con una espléndida actuación de lucía lacarra

La Compañía Nacional de Danza se pone las puntas y consigue la ovación del público

La Compañía Nacional de Danza sigue apostando por la danza clásica y lo hace obteniendo un éxito rotundo. Con un programa mixto y Lucía Lacarra como invitada, la CND arranca el aplauso del público en un abarrotado Teatro de la Zarzuela de Madrid, que acogió este viernes el estreno del espectáculo.
La Compañía Nacional de Danza sigue apostando por la danza clásica y lo hace obteniendo un éxito rotundo con la puesta en escena de La CDN en punta's. Con un programa mixto y Lucía Lacarra como invitada, la CND arrancó este viernes el aplauso del público en un abarrotado Teatro de la Zarzuela de Madrid.

En su apuesta por la danza en puntas, José Carlos Martínez, bailarín estrella de la Ópera de París y actual director de la Compañía Nacional de Danza, está sorprendiendo a propios y extraños. La CND sigue avanzando segura en su empeño por conseguir un abanico de estilos más amplio. La zapatilla de punta, un elemento que está relacionado directamente con la danza más pura, la clásica, está presente durante todo el espectáculo combinando clasicismo y vanguardia.



El Teatro de la Zarzuela es testigo de esta nueva etapa de la CND que, después de 23 años y muchas temporadas dedicada al contemporáneo, presenta un programa donde tienen cabida distintos estilos.

Who Cares?, de George Balanchine, pone el toque americano y divertido gracias al jazz y al swing. Con música de Gershwin, Balanchine coreografió esta pieza a partir de 16 canciones del músico.

Lucía Lacarra, espléndida, arrancó la ovación de un público entregado y expectante que disfrutó con su belleza estética sobre el escenario y su nítida interpretación. Bailó dos piezas junto a Marlon Dino, artista invitado y bailarín principal del Ballet de la Ópera de Múnich. Tres Preludios, de Ben Stevenson y música de Sergei Rachmaninov, es un sutil y romántico paso a dos en el que dos bailarines se enamoran mientras trabajan en un estudio de danza. Los tres movimientos están cargados de intensidad y brillantez al tiempo que crecen en paralelo ayudados por la pasión puesta por los dos bailarines.



Lacarra y Dino también bailan La Dama de las Camelias, paso a dos que se basa en la primera adaptación escénica de la novela romántica de Dumas y que evoluciona a la adaptación al ballet de John Neumeier sobre la sublime música de Frédéric Chopin. En esta pieza se unen amor, pasión y peligro. Lacarra hace una interpretación maravillosa reconocida por el público.

El cuerpo de baile de la CND pasa de puntillas, y nunca mejor dicho, por distintos estilos mostrando una variedad propia de los más entrenados bailarines muy por encima de las expectativas. Desde la modernidad de la pieza Herman Schmerman, de William Forsythe, al clasicismo de Sonatas, pieza coreografiada por el propio Martínez con música de Antonio Soler y Domenico Scarlatti, y adaptada y orquestada, en esta ocasión, por Alfredo Aracil quien, junto a la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM), consiguió más de un bravo por parte del público por su brillante acompañamiento al ballet.




Herman Schmerman es el tercer trabajo que el reconocido coreógrafo Forsythe ha cedido a la CND. Una obra creada inicialmente para el New York City Ballet en 1992 y que después tuvo ampliaciones coreográficas para el Ballet de Frankfurt. El vestuario corre a cargo de Gianni Versace.

La escenografía, las luces y el vestuario de cada pieza son correctos, muy acordes con el montaje, que destila elegancia. Así pues, La CND en Punta’s se presenta como un espectáculo completo que deja ver la capacidad de los bailarines de la compañía para llevar a cabo distintos registros y modalidades de baile sin bajarse de las puntas, algo que pocos creían posible cuando Martínez hizo la propuesta.



El origen de la CND fue el Ballet Nacional de España Clásico, creado en 1979 con Víctor Ullate como director. Después llegaron María de Ávila, Ray Barra y Maya Plisetskaya. Nacho Duato tomó las riendas en 1990 y la convirtió en una formación exclusivamente contemporánea.

Martínez se hizo con la dirección de la CDN en septiembre del 2011 tras un año de transición de la mano de Hervé Palito. Ganó el concurso abierto por el INAEM con el compromiso de convertir a la formación en una compañía versátil capaz de bailar desde el clásico al neoclásico, un propósito que está cumpliendo y consiguiendo con un éxito rotundo.
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