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    23 de noviembre de 2014

Las universidades en América Latina

Se han difundido los resultados de la evaluación de las Universidades latinoamericanas, realizada por una entidad especializada en este tipo de estudios en todo el mundo (QS-Top Universities), que abarcó a 300 universidades. Todos los años, a partir del 2011, se realiza esta evaluación, o sea que esta es la cuarta evaluación. Los resultados toman en cuenta 7 indicadores relacionados con estos conceptos: reputación académica, acceso al mercado laboral de los graduados, proporción docentes-alumnos, investigaciones y publicaciones de los profesores. La principal limitación de esta prueba es que no mide el nivel de conocimiento de los graduados de cada Universidad. De las 10 mejores Universidades según este ranking, cinco están en Brasil, dos en Chile, dos en México y una en Colombia. El lugar primero lo ocupa la Universidad Católica de Chile, le siguen la Universidad de San Pablo y la Universidad estatal de Campinas en Brasil. La Universidad argentina mejor ubicada es la Universidad de Buenos Aires, que ahora aparece en el lugar 19. Según este mismo ranking esta Universidad argentina ocupaba el lugar 8 en el 2011, en el 2012 pasa al lugar 11, en el 2013 al 12 y ahora desciende al lugar 19.

La Universidad enfrenta hoy en Argentina un desafío: incrementar la graduación con profesionales bien preparados, hay muchos alumnos pero pocos graduados. En una nación como Australia 60 de cada 100 jóvenes completó el nivel educativo terciario superior, en Holanda 50, en Italia, Suecia y Japón 42, en Corea 39, en Israel 36. Miremos a América Latina, donde esta graduación llega a 25 en Panamá, 19 en México y Brasil y a 17 en Chile, pero en Argentina esta graduación superior terciaria apenas comprende al 14 por ciento de los jóvenes. Es decir hay pocos graduados universitarios para el nivel de desarrollo económico y social argentino. Lo notable es que en Argentina no es difícil ingresar a la Universidad, ya que no se aplican pruebas generales de acreditación de los conocimientos al finalizar el secundario ni cupos cuantitativos, sin embargo son pocos los universitarios que completan su carrera. De cada 100 jóvenes que ingresan a la Universidad en países como Japón y Dinamarca se gradúan más de 80, en Rusia , Reino Unido, Alemania, Bélgica, Canadá, Portugal, Australia y Finlandia se gradúan más de 70.

Veamos la graduación universitaria en América Latina: en Chile y México se gradúan 60 de cada 100 ingresantes y en Brasil 50. En Argentina la graduación es muy baja, ya que apenas 26 de cada 100 ingresantes a las universidades estatales finalizan su carrera. Las naciones que aplican exámenes generales de acreditación secundaria como requisito para ingresar a la Universidad, tienen mayor graduación universitaria. Países tan distintos como Ecuador, Cuba, Chile y Brasil aplican estos exámenes generales previos al ingreso a la Universidad. La paradoja es que cuando es más difícil “ingresar” es más fácil “egresar diplomado” porque previamente se fomenta la dedicación al estudio en la propia escuela secundaria. Un ejemplo es Brasil, no solo por la destacada posición de sus Universidades en esta evaluación, sino por el hecho que tiene 5 veces más población que Argentina pero anualmente gradúa 10 veces más profesionales universitarios. En Brasil rige el requisito de aprobar el ENEM (Examen Nacional de Educación Media), este examen lo rinden anualmente más de 7 millones de adolescentes que aspiran a ingresar a la universidad, durante 11 horas en 2 días. Por esos días los adolescentes argentinos están más ocupados con el viaje de egresados que con el ingreso a la Universidad.
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