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    23 de octubre de 2014

biografía

La esquizofrenia de Nadiuska, clave de su decadencia

Se llamaba Roswita Bertahasa Honzca, de padre ruso y madre polaca, rebautizada como Nadiuska por el propio autor del libro, Fernando Gracia (que firma el reciente "Carla Bruni eclipsó a Letizia") y Damián Rabal, y su vida es el retrato de la desgracia. Una serie de infortunios que la llevaron a dormir a las puertas del cine Lope de Vega de Madrid, con el escueto abrigo de unos cartones, a pocos metros de los salas que mostraban en enormes cartelones sus grandes éxitos en el cine. Según Gracia, la carrera de la ex actriz se podría haber salvado si hubiera recibido la ayuda necesaria, y podría haber vuelto a trabajar en la gran pantalla o en televisión, incluso protagonizando una serie, "terrible pero real", sobre su propia vida.

Vagando por caminos de Guadalajara
Gracia recuerda que Nadiuska "ha sido la única artista que en España logró trabajar en más de cien películas", con actores como Tony Curtis ("Othello, el comando negro") o Arnold Schwarzenegger ("Conan, el bárbaro") que, como indica el autor, le pretendió. Ahora, su situación es calamitosa, como demuestra la última foto que se conserva de ella, de julio de 2002, vagando por caminos de Guadalajara con una mochila a la espalda, "que es lo único que tiene en el mundo". Según Gracia, Nadiuska no cayó en las drogas ni la bebida, y sus problemas derivaron de una biografía cargada de errores y de un problema mental -esquizofrenia- que la llevó a ser reducida por las autoridades sanitarias en numerosas ocasiones y conducida a centros psiquiátricos como el Alonso Vega.

El siniestro matrimonio con Fernando Montalbán, disminuido psíquico
Fernando Gracia aborda en "Lo que se ocultó de Nadiuska" -dará detalles en Telemadrid- el truculento matrimonio que la artista de gran éxito de los setenta trabó con Fernando Montalbán, un desharrapado deficiente mental al que engañaron. Se casó con él para salir de su condición de apátrida, en una boda-farsa de la que Luis Buñuel podría haber hecho una fenomenal película, como describe Gracia en el libro:

"A esta boda, en alto secreto, tan solo acudieron ella [el 26 de mayo de 1973], el infeliz oligofrénico que incluso más tarde pude comprobar que fue exento del Servicio Militar Obligatorio por sus características de deficiente intelectual, el manager Damián Rabal como padrino, y una sastra de cine llamada Rosa García como madrina (...) Al indigente le dieron una propina de tres mil pesetas y lo soltaron donde lo recogieron, en un campo de escombros y basuras donde se ganaba la vida buscando hierro y metales".


Despiadada con los hombres
El periodista lamenta la decadencia en todos los niveles que ha sufrido Nadiuska y aboga por ayudar a recuperar su carrera. Sin embargo, en el repaso a su biografía, que él conoció de cerca, personalmente, no omite rasgos controvertidos de su personalidad, como que era "despiadada con los hombres", hasta conseguir lo que quería. Recuerda Gracia como, en una ocasión en que iba a hacer el primer reportaje fotográfico de desnudo, dijo que haría todo lo posible para conseguir que el fotógrafo le hiciera las mejores imágenes, incluso "acostarse con él". Resultó ser homosexual, pero ella iba a por todas.

"Siempre fue una persona fría y calculadora", dice Gracia. Tanto, que la sociedad le dio la espalda, se le retiraron los contratos cinematográficos y tuvo "un descoloque mental considerado como esquizofrenia", que le llevó a pensiones "de mala muerte", y después a la calle. Se le torció la vida para siempre, pero Gracia confía que, con un poco de apoyo, pueda volver a salir a flote.




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