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    27 de agosto de 2014

Maneja dos millones

ETA maneja un presupuesto de dos millones de euros al año

La ruptura de la tregua el pasado mes de junio hace augurar una nueva oleada de atentados de ETA. Con independencia de que la banda terrorista decida plantear, si se produce una nueva victoria socialista, una nueva oferta de negociación, la maquinaria criminal se ha puesto otra vez en marcha. Esto supone selección de objetivos, movimientos de comandos e importantes cantidades de dinero. Las últimas operaciones contra la banda, como la detención de dos de los autores del atentado contra la T-4 de Barajas, siguen dejando sin cubrir un flanco de la lucha antiterrorista: la financiación. El propio ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció el pasado 15 de noviembre en Bilbao que la trama económica de la organización terrorista es un aspecto en el que se debe profundizar. "Vamos a volcarnos en entrar a fondo en las finanzas de ETA", dijo textualmente. Este anuncio del responsable de Interior se está viendo reflejado ya en diversas investigaciones judiciales y policiales, que apuntan a todo un entramado de vascos afines a la banda etarra cuya ayuda sirve para mantener su estructura. Este aspecto es analizado en un libro de próxima aparición, del que es autor Daniel Potero, hijo del ex jefe de los fiscales en Andalucía y que fue asesinado por ETA el 9 de octubre de 2000. Daniel Portero, que se ha convertido durante la tregua en un "fiscal ciudadano" contra la banda, analiza en su libro "La trama civil de ETA" (editorial Arcopress), todo el entorno de la sociedad vasca que contribuye a que la maquinaria etarra no se detenga. En este sentido, Portero da cuenta en su libro de uno de los sumarios que se encuentran abiertos en la Audiencia Nacional y que hacen referencia a las finanzas de la organización. Presupuesto mínimo El juez Baltasar Garzón está instruyendo un sumario, el 86/98, en el que se analiza la extorsión de ETA a los empresarios. En concreto, figuran informes policiales que sostienen que la organización criminal ha ajustado su presupuesto en los últimos años, de manera que puede mantener su actividad asesina por unos dos millones de euros, es decir, unos 330 millones de las antiguas pesetas. No obstante, el dato más llamativo de informes incluidos en este sumario es que gran parte del presupuesto mínimo, ETA lo obtiene a través de empresarios y comerciantes afines. Se trata, en concreto, de pequeñas y medianas empresas, así como de comerciantes, con quienes la banda no se utiliza el tradicional procedimiento de la carta amenazante. No hay necesidad de ello. Estos benefactores pagan, aparentemente, de forma voluntaria a la organización, que consigue así la financiación para atentar contra vidas inocentes. De acuerdo con los datos revelados por Daniel Portero, estos empresarios pertenecen a diversos sectores como el negocio vinícola, los supermercados o la construcción. "Compra de protección" Carlos Martínez Gorriarán, uno de los amenazados por ETA y portavoz del colectivo ciudadano ¡Basta Ya!, sostiene que hay quien paga a la banda terrorista de forma voluntaria y "de muchas maneras". Indica que para contribuir a la financiación etarra basta con incluir publicidad en determinadas revistas locales o el llamado método "del sobre". Éste, consiste en recoger dinero los fines de semana en determinados comercios con la excusa de que se utilizará para ayudar a los presos etarras y sus familias. Algunos de los que pagan caen en un "autoengaño". Al convencerse de que se trata de un pago "voluntario", lo que están haciendo es garantizarse su seguridad. Los "Yuppies" de ETA Sobre el desafío que suponen las finanzas de ETA se pronuncia también el presidente del Foro Ermua, Iñaki Ezkerra, a quien le llama la atención que cierta izquierda española, que en teoría tiene antecedentes marxistas, dé tan poca importancia a la cuestión del dinero que necesita la organización criminal para seguir actuando. Según Ezkerra, el de la financiación es un "aspecto fundamental" en el desarrollo de la banda etarra. En concreto, destaca que hay diversas facetas. La primera es el dinero que recibe el entramado terrorista del Gobierno vasco y de ayuntamientos nacionalistas, entre los que están, en los últimos meses, los gobernados por ANV. La segunda, A través de aquellos vascos que pagan de manera más o menos voluntaria. Destaca que esto se vio claramente en el caso de los cocineros que fueron citados en la Audiencia Nacional por haber entregado dinero al entramado etarra. Según Ezkerra, es paradójico que algunos de estos cocineros dijeran que pagaban porque no tenían más remedio, pero, al mismo tiempo, no defiendan una mayor presencia del Estado en el País Vasco para evitar que las extorsiones etarras se lleven a efecto. "Disculpan a ETA" Una opinión muy clara también sobre la financiación etarra es la que tiene Ricardo Benedí, responsable de la Sociedad de Empresarios Vascos (SEV), colectivo de reciente creación que quiere hacer de la lucha contra la extorsión uno de sus principales objetivos. Benedí afirma que el grupo de los que pagan voluntariamente a la banda criminal "siempre ha existido" y dice que este sector está integrado por vascos "que se sienten abertzale, disculpan a ETA y consideran que es necesaria para conseguir los objetivos políticos nacionalistas". El responsable de la SEV añade que estos benefactores de ETA "pagan una cuota voluntariamente", aunque también hay algunos que consideran que si no ceden a las pretensiones de los terroristas quedarán "señalados". En todo caso, Benedí considera que los que pagan voluntariamente a la banda suelen ser, en la actualidad, pequeñas empresas y comerciantes, ya que muchos de los medianos y grandes empresarios "han perdido un poco el respeto a ETA" y prefieren pagarse protección para no ceder al chantaje etarra.
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