www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ENSAYO

José Varela Ortega, Fernando R. Lafuente y Andrea Donofrio (eds.): La mirada del otro

José Varela Ortega, Fernando R. Lafuente y Andrea Donofrio (eds.): La mirada del otro

Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón/Fórcola. Madrid, 2016. 435 páginas. 24,50 €. Excelente volumen en el que varios especialistas abordan diferentes cuestiones de distintos ámbitos -historia, política, literatura…-, ofreciéndonos una perfilada visión sobre la idea que se tiene de España fuera de nuestras fronteras, más allá de estereotipos y tópicos. Por Carlos Dardé

Valioso conjunto de aproximaciones a la imagen de España en el exterior durante la época contemporánea -con algunas incursiones en el pasado-, y a la idea que en la actualidad se tiene de nuestro país. Un mundo exterior en el que se distinguen las particularidades de algunos países europeos -Inglaterra, Francia e Italia-, y de otros del próximo y el lejano Oriente -Israel, China y Japón-, junto con una visión de conjunto del Oriente musulmán. El tema, desde luego, provoca curiosidad e interés: es como si uno tuviera la posibilidad de contemplar fotografías o vídeos que le hubieran hecho sin darse cuenta, y descubriera así facetas nuevas de su imagen o personalidad. En este caso, las expectativas resultan ampliamente satisfechas, ya que los autores -españoles y extranjeros- saben bien de lo que hablan, son especialistas reconocidos en cada uno de los variados temas de los que tratan -historia, política, literatura, pintura, arquitectura, cine, cocina o futbol-, y proporcionan síntesis claras, inteligentes y bien documentadas, que nos pueden ayudar a afilar el sentido crítico para enfrentarnos a tópicos y lugares comunes sobre España y los españoles; en definitiva, para conocer mejor nuestro pasado y nuestro presente, y saber cómo nos ven los demás.

Las colaboraciones que componen el libro proceden de distintos actos organizados por la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, en los últimos veinticinco años, a partir del Seminario celebrado en 1992, en Sevilla, con motivo de la Exposición Universal, por iniciativa de José Varela Ortega. Tras la Introducción, escrita por Fernando R. Lafuente, en la que se destaca la importancia del tema y se da cuenta de la gestación del libro, éste consta de veintidós capítulos agrupados en cinco grandes apartados: “Historia del estereotipo español”, “Cultura e imagen de España”, “Turismo e imagen de España”, “La imagen de España en el mundo”, y “La imagen económica de España”. Evidentemente, las breves referencias que siguen a continuación no recogen ni una mínima parte del contenido de los capítulos y aspiran, en todo caso, a incitar a su lectura.

Resulta particularmente útil el primer capítulo, “Formación, etapas y variantes del estereotipo de España en el pensamiento occidental”, de José Varela Ortega, en la medida que ofrece una reflexión teórica sobre los estereotipos y una visión de conjunto sobre las etapas y los componentes contradictorios, “de admiración y confrontación”, relativos a España. El resto del apartado lo compone el artículo de Rafael Núñez Florencio, sobre las ideas de España en el exterior en comparación con las que se tenían en el propio país, desde el siglo XVII hasta la actualidad. Dos colaboraciones sobre la imagen romántica de España: en el siglo XIX, por José Varela Ortega -en el contexto de los cambios producidos en la historia intelectual europea-, y en el siglo XX, por Andrea Fernández-Montesinos Gurruchaga, durante la Guerra Civil en concreto, a través de la prensa francesa; según la autora, la consideración predominante de la contienda española como un conflicto particular y atávico .de acuerdo con el estereotipo romántico de España- contribuyó al pacifismo francés y a su incapacidad para enfrentarse al totalitarismo europeo de los años treinta. Y, en quinto lugar, el capítulo de Manuel Lucena Giraldo que, tras exponer los tópicos que componen el “rompecabezas” de la imagen de España, alerta sobre el peligro de “echar piedras sobre el propio tejado”, al fomentar con comportamientos irracionales el “colonialismo cultural romántico”.

El siguiente apartado sobre “Cultura e imagen de España” -en el que se echa de menos una referencia a la contribución de la música-, se compone de tres capítulos. José María Pozuelo Yvancos resalta la pujanza del español, y la importancia del hispanismo, que abarca toda la literatura en español, europea y americana. Aunque figura más adelante, es pertinente mencionar aquí el capítulo de Josep Pérez sobre si “aún se puede ser hispanista” en la actualidad, pregunta a la que contesta que sí, siempre que se abandone la idea de la excepcionalidad española que ha caracterizado a muchos de los hispanistas hasta el presente. (Una tesis semejante a la que hace años expuso Raymond Carr, que rechazaba ser denominado hispanista por no compartir la idea de que España era diferente). María de los Santos García-Felguera se ocupa del papel representado por la pintura española del Siglo de Oro en la configuración de la imagen de España, planteándose y dando respuesta a dos preguntas: ¿cuáles fueron las razones de la indiferencia -de propios y extraños- ante el Greco, Ribera, Velázquez, Murillo o Zurbarán, hasta el siglo XIX, y de su pasión por ellos a partir de entonces? Finalmente, Fernando Castro Flórez expone algunas “consideraciones fragmentarias sobre el arte y la cultura entre la movida y la ‘indignación’”, es decir, sobre el espíritu del tiempo, diríamos, y sus expresiones artísticas, entre los años ochenta del siglo pasado y el momento presente, ambos incluidos.

La España “querida e inventada” por viajeros y turistas, es el tema de Carolina Rodríguez López en el único capítulo sobre “Turismo e imagen de España”, en el que alude a algunos testimonios conocidos junto con otros que no lo son tanto, como los de los románticos polacos del siglo XIX.

“La imagen de España en el mundo” es el apartado con mayor número de capítulos, siete, entre ellos el ya citado de Joseph Pérez. El enfoque temporal se amplía en ellos para incluir la Edad Moderna. Sobre “la mirada inglesa” escribe Hugh Thomas y en ella distingue cuatro grandes tópicos: la España amenazante, la decadente, la romántica y la beligerante, es decir, la de la Guerra Civil, en la que para unos se dirimía el futuro de la democracia frente al fascismo, y para otros el de la civilización occidental frente al comunismo. “España vista desde Francia en la época moderna” es el tema de Bartolomé Bennassar: si en los siglos XVI y XVII las imágenes fueron muy contrastadas, expresando, “simultáneamente, admiración, influencia, celos, odio”, y en siglo XVIII la visión fue casi totalmente negativa, en el siglo XIX volvió a cambiar la valoración debido a la fascinación de los románticos por España. Pero, se pregunta el autor, ¿este “gusto por un país atrasado económica y políticamente no significaría también cierta solicitud despreciativa, mientras que la ambivalencia de las imágenes de los siglos XVI y XVII no sería más que el reflejo de la reverencia respecto a un país poderoso y temido?”. (Para Varela Ortega, efectivamente, los románticos tenían una actitud de “perdonavidas ante ‘culturas inferiores’” que irritó a muchos españoles de la época). La “ausencia”, con pocas excepciones, por el contrario, es lo que caracteriza la atención de Italia hacia España: les hemos querido más que ellos a nosotros, concluye Mercedes Monmany.

Las etapas y el contenido de las relaciones entre Japón y China con España, desde el siglo XVI, y la imagen de nuestro país resultante de las mismas, es el tema del capítulo de José Pazó Espinosa, que destaca la pujanza actual del español en aquellos países y el enorme potencial de crecimiento de la relaciones culturales. Algo parecido se desprende del análisis de Ruth Fine sobre la presencia de España en Israel, que define -de acuerdo con el título del conocido bolero-, como “es la historia de un amor…”. Por su parte, Víctor Morales Lezcano, al tratar de “cómo el Oriente musulmán ha contemplado la España contemporánea”, distingue las distintas áreas de un espacio que tiene en el Islam el único elemento común, prestando una atención especial a los testimonios marroquíes, y a los sentimientos despertados en todos los musulmanes por la contemplación de Andalucía.

Por último, cierran el libro seis capítulos englobados bajo el título de “La imagen económica de España”. De la economía precisamente trata José Luis García Delgado quien considera que el triángulo formado por la apertura, la estabilidad y “la cultura del acuerdo” es el que mejor refleja la imagen económica de España en los últimos decenios. Los otros capítulos -excelentes, pero de los que no es posible más que dar noticia- se ocupan de la importante contribución, en los últimos tiempos, a la llamada Marca España, de la arquitectura -por Carmen Serrano de Haro Martínez-, el futbol, “la principal de las cosas que no tienen importancia” -por Alfredo Relaño-, la cocina -por Carlos Maribona-, los medios de comunicación –por Andrea Donofrio y Ángel L. Rubio Moraga-, y el cine -por Emilio C. García Fernández-.

España, como señala José Varela Ortega en el primer capítulo, es uno de los pocos países que tiene un estereotipo, una imagen específica, que forma parte del imaginario cultural occidental, en la medida que ejemplifica alguno de sus grandes periodos o movimientos culturales. La lectura de este libro ayuda a conocer mejor los componentes y la evolución de esa imagen de España en el exterior, y a cobrar conciencia de la relevancia de nuestro país en el pasado -dado el interés que despertó en muchas gentes, de muchos países y a lo largo de mucho tiempo-, y a sus posibilidades de futuro, porque hoy en día ese interés, por las mismas razones que antes y por otras nuevas, sigue siendo muy vivo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)

Comenta esta noticia
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.