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    22 de julio de 2014

A propósito de Umbral

“Perdí la vida viviendo”, escribió Umbral; quien desde hace un año no nos acompaña con sus artículos, ni me hace trabajar recortándolos, poniéndoles la fecha ni acumular carpetas... Siempre había algo que no me dejaba tirar su columna; aunque sólo fuera un giro, una frase, una palabra, algo me enseñaba, me sorprendía, me hacía sonreír y pensar: “pero, ¡qué bueno!”, incluso cuando el tema ni me gustaba. Increíble Umbral, día tras día; geniales su apertura de vuelta de casi todo, su sentido del humor, su ver siempre una cara inesperada, absurda y amable aun en lo más ingrato. Sin palabras que puedan decir algo comparable a lo mucho que siento su pérdida.

Hace un año, fui pasadas las 12 de la noche al hospital donde descansaba. Estaba cerrado; había fuera muchas coronas de flores, de amigos, cafés y restaurantes, que daban cuenta de lo afectuoso, mundano y disfrutón que fue, además de casero; y había también un libro para firmar que me consoló algo y algo puse, no me acuerdo el qué. A la salida, sí me acuerdo que, viendo una radiante luna llena, le dije a la amiga que me acompañaba: “Me manda Umbral la columna desde el cielo”. A los pocos días, Pedro Cuartango me ofreció escribir en su misma columna; y al poco tiempo me enteré de que se ponía en marcha este periódico, y aquí me acogió su director.

Viendo cada vez más cerca el cielo de la tierra, leyendo el jueves al citado y apreciado por mí Pedro Cuartango, que no encontraba sentido a la muerte de las personas en el accidente de Barajas, recordé la frase de Umbral, y pensé que perdemos la vida de una ocupación a otra que en verdad nada importan y nada nos importan; y que hacemos con ella como dice Tolle lo mismo que cuando bebemos una taza de té pensando en otra cosa: sin enterarnos nos la perdemos. Así es que nos sobrecogen los muertos, mientras zombis perdemos la vida viviendo. Si honráramos el presente con nuestra presencia, si estuviéramos en cada taza de té, no habría por qué lamentar la muerte porque habríamos vivido.
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