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    21 de octubre de 2014

Joaquín Sabina, el republicano

Ha sido noticia esta semana que el cantante Joaquín Sabina, al ir a “apoyar” al premiado Juan Marsé, se haya presentado con periódico en mano perfectamente doblado para dejar a la vista un artículo titulado “Por qué soy republicano”, con el fin de paliar con ello su saludo a los monarcas.

No sé si tendría interés que nos explicara nuestro poeta urbano por qué es republicano, pero acaso sí qué sea eso de ser republicano hoy; por curiosidad, aunque sea mínima, la verdad, dada la estrechez de miras que se supone a quien convierte hasta el premio de un amigo en asunto político.

Por otro lado, desconocíamos que un galardonado con el premio Cervantes precisara de apoyo, pero curiosamente así se ha entendido la felicitación de este camarada, y por ello más que a felicitarle parece que fuera a decirle “me debes una”. Y si es hábil, el cantautor, a la hora de la felicitación también lo es a la de matar dos pájaros de un tiro: felicitar y publicitarse; como a la de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Al César, el dócil saludo del niño travieso inofensivo, y a Dios lo que es de Dios.

Pero ¿quién es su Dios? porque se comprende que a este espíritu libre tampoco se le ponga Dios por el medio en su despejado camino. Entonces ¿por quién se toma tan estudiada molestia? Salir de casa peinadito con el periódico dobladito por la página del articulito, contarle la gracia al fotógrafo para que le haga la fotito... ¿Será la misma imagen que recomienda el voraz capitalismo por ser “lo que vende”? ¿Será nuestro célebre comprometido después de todo tan sólo un comprometido con su imagen? Y la última cuestión: ¿Pondrá en la entrada su foto con los reyes al llegar al hogar?
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