cabecera
    23 de julio de 2014

la crónica salvaje

El mortal abrazo del pulpo de anillos azules

Este cefalópodo, casi desconocido para los científicos e investigadores de todo el mundo, posee uno de los sistemas de defensa más mortíferos del mundo animal. El pulpo de anillos azules inyecta en sus presas o en los depredadores que le atacan una neutoroxina capaz de terminar con 20 adultos humanos.
A pesar de sus vistosos colores, este pequeño pulpo, de apenas 20 centímetros de tamaño que invita con su exótico cromatismo a tocarlo, es mortal de necesidad debido a la neurotoxina que inyecta en sus víctimas al verse amenazado. Sus llamativos anillos azules, que se hacen más llamativos cuando el ejemplar se ve en peligro o amenazado, son su principal mecanismo de defensa ante posibles depredadrores a los que avisan de que no son plato de buen gusto.

Los cefelópodos cuentan con uno de los procesos de incubación más curiosos del reino animal. A la hora de poner los huevos, las hembras de los pulpos buscan un hueco entre las rocas. Una vez encontrado, la hembra pone los huevos y no los abandona en ningún momento durante el periodo de incubación, ni siquiera para alimentarse, por lo que a la hora de nacer su prole, la madre muere debido a la extrema debilidad que sufre.



En cambio, las hembras de pulpo de anillos azules (Hapalochlaena maculosa) lleva a cuestas sus huevos durante toda la incubación, unos 90 días. La fama que precede a esta especie entre los depredadores de la barrera coralina provoca que las crias estén perfectamente seguras bajo el manto materno y su conjunto de ventosas capaces de inyectar una de las neurotoxinas más venenosas del mundo.

Esta mortífera especie, que cuenta con dos variedades, la maculosa y la lunulata, se puede encontrar en aguas originario de Australia, Nueva Guinea, Indonesia y Filipinas y su índice de mortalidad entre el ser humano sigue siendo muy alto a pesar de los constantes avisos de las autoridades para que la gente no intente manipularlo o atraparlo por su cuenta.

La mezcla tetradotoxina y maculotoxinaforman el veneno de origen animal más potente que existe. La tetradotoxina es 10.000 veces más mortífera que el cianuro y de 10 a 100 veces más letal que el veneno de la araña viuda negra. El pulpo de anillos azules posee este veneno en su saliva que es capaz de matar a 20 hombres adultos.

Tras la mordedura de un pulpo de anillos azules, una persona cuenta con apenas 10 minutos para ponerse en manos de los especialistas sanitarios. En la actualidad, no se ha encontrado un antídoto eficaz contra esta mordedura y la única solución es aplicar respiración asistida a la víctima puesto que la neurotoxina provoca una parada cardiorespieratoria.
Compartir en Meneame