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    24 de julio de 2014

La Crónica salvaje

¿Cuál es el animal más feo del mundo?

La naturaleza es caprichosa como nada. A veces, nos ofrece espectaculares parajes, bellos paisajes, impresionantes animales y preciosas flores que nos cautivan por su forma, su colorido o su fragancia. Pero, existe una versión menos 'agraciada' de la fauna de nuestro planeta. Una serie de animales feos, por no decir otra cosa, que, si bien son especies raras, no disfrutan de mucha popularidad debido a su 'particular' aspecto.
La fauna de todo el mundo arroja, de vez en cuando, cierto tipo de animales que son, cuanto menos, calificados como feos por su atípico aspecto o por recordar más a monstruos de ciencia ficción que a otra cosa. Aquí van siete de los menos agraciados:

Aye-aye (Daubentonia madagascariensis)
El aye-aye es un animal extremadamente muy raro oriundo de Madagascar, isla situada en el sureste de África. Esta especie, de la que apenas quedan unos ejemplares en su hábitat natural, está emparentado con los lemures. Los aye-aye son unos pequeños animales que viven la mayor parte del tiempo en los árboles donde buscan insectos con los que alimentarse. Para encontrar a sus presas, golpean rítmicamente la corteza de los árboles con el objetivo de localizarlas.

Mono narigudo (Nasalis larvatus)
Apenas quedan 7.000 ejemplares de este simio de aspecto curioso e, incluso, cómico. El mono narigudo puede encontrarse en los bosques de la isla de Borneo y su dieta se basa, esencialmente, de frutas y plantas de la zona. Suele vivir en los árboles en colonias de hasta 30 individuos aunque, a diferencia de otros simios, el narigudo es un buen nadador. Los científicos creen que su característica nariz tiene las funciones de atributo sexual, ya que parece que las hembras prefieren aparearse con los ejemplares con las fosas nasales más protuberantes. Los machos son de mayor tamaño, alcanzando 24 kilogramos, mientras que las hembras suelen pesar la mitad.


Uakarí calvo (Cacajao calvus)
Este pequeño primate, de apenas medio metro de tamaño, es inconfundible. Su cara roja y su prominente calva hacen del uakarí uno de los especíemenes animales menos graciadas de la fauna mundial. Suele vivir en colonias de medio centenar de individuos y su dieta se basa, sobretodo, de flores, semillas, frutas e invertebrados. Tiene una dentadura muy afilada que le sirve como sistema de defensa, así como para abrir la cáscara de algunas semillas. Además del uakarí calvo, esta especie de simio tiene otras tres variantes: el blanco, el rojo y el del Ucayali.

Rata topo (Heterocephalus glaber)
Este roedor, que recuerda mucho a las ratas utilizadas en determinados ensayos de laboratorio, habita en algunas zonas de Kenia, Somalia y Etiopía. Su característica más reseñable, y la que al mismo tiempo la hace candidata a animal más feo, es su casi total ausencia de pelo en todo su cuerpo, algo muy poco habitual entre los roedores. Se alimenta sobretodo de raíces y tuberculos lo que en ocasiones ha provocado que se le haya exterminado a debido a ser la causa de numerosas plagas entre los agricultores locales. Su longevidad, excepcionalmente larga entre los roedores de su tamaño, se encuentra en torno a los 26 años. Pero su característica biológica más destacada es que la rata topo posee una casta especializada únicamente en la reproducción, siendo esteriles el resto de los individuos de la colonia.

Topo de nariz de estrella (Condylura cristata)
Sin duda, esta especie es una clara candidata a especie más fea del mundo. El topo de nariz de estrella, que podría pasar perfectamente por un monstruo de ciencia ficción, habita en Norteamérica. Su nariz, con tentáculos en forma de estrella, le proveen de un sistema de detección muy preciso ya que, como sus compañeros de familia animal, son ciegos. El topo logra captar los impulsos eléctricos de sus presas y, de esta manera, dar con ellas bajo tierra. Un artículo en Nature, una revista científica de prestigio, indica que este animal es uno de los que más velozmente ingieren a sus presas, con un retardo de tan sólo 120 milisegundos entre cada presa viva deglutida.

Blobfish (Psychrolutes marcidus)
Este curioso pez, que se encuentra en las profundidades abisales de las aguas cercanas a Australia y Tailandia, es una de las especies marinas menos conocidas del mundo debido a lo inaccesible de su hábitat. Para combatir las tremendas presiones a las que se ve sometido, el Blobfish tiene una estructura gelatinosa y blanda cuya densidad es ligeramente inferior a la del agua, lo que le ayuda a flotar sobre el suelo marino sin apenas gastar energía. En la actualidad, el blobfish se cree que se encuentra en peligro de extinción, amenazado por las redes de arrastre que utilizan los grandes pesqueros en los ecosistemas en los que habita.

Tarsero (Tarsius tariser)
Este primate, que mide unos 13 centímetros siendo uno de los mamíferos más pequeños del mundo, posee unos enormes ojos característicos que le permiten ver en la oscuridad. Además, este pequeño primate pertenece al escaso grupo de carnívoros de su especie alimentándose de insectos, pequeños murciélagos y pájaros. Se cree que a lo largo de los últimos 45 millones de años esta especie primate ha evolucionado muy poco. Durante el día, estos tarseros duermen en agujeros oscuros cerca del suelo. Su hábitat natural es la jungla con vegetación densa y frondosa para guarecerse en árboles de pequeño tamaño u otros elementos que les confieran protección como hierbas altas, matorrales o brotes de bambú.
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