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    24 de julio de 2014

El velo de Najwa

Según informan los periódicos, Najwa, estudiante musulmana de 16, iba al instituto tranquilamente hasta que un día a su papá, Mohamed, se le antojó que fuera con velo. Allá, entonces, se fue con velo. Pero en el instituto, ay, que no se “permite el uso de gorras ni de ninguna otra prenda que cubra la cabeza”; y el velo, en la cabeza. Con lo cual, informa su mamá –Malha--, la niña sufrío por la noche una crisis de ansiedad. Total: que Najwa está con desvelo.

Ésta no es más que una contradicción, entre muchas, que todo hijo de vecino, es decir nuestro, soporta a diario. Los menores están en nuestras manos, que, lejos de ser las de unos adultos, son las de unos “grandes” perdidos, a nuestra vez, entre velos y desvelos. Papá te lleva a los cars porque son muy divertidos y mamá dice que está loco, que son muy peligrosos. Mamá viene con la merienda a la puerta del colegio, y papá cuando aparece dice que sólo piensa en ella… Un lío, pero al final, eso sí, va quedando claro que todo es malo. Y nos va creciendo esa gran aniquiladora de todo brote de vida que es la desconfianza.

Así es que vamos con orejeras, velos, gorras, y hasta con los cascos puestos, para no oír ni ver. Aun así, a veces se tiene el gusto de dar con alguna verdad que, como recuerda Ortega, tiene su origen en la palabra griega aletheia, que significa precisamente desvelamiento, descubrimiento, revelación, al quitar un velo o cubridor. Una, no sé si por afición a la verdad o por qué, está ya por ver lo que haya que ver, pero esto es apetencia y labor de cada cual.

Y es mucho lo que hay que ver, muchos velos, muchos entuertos… Conviene aprovechar, pues, que nuestra iglesia nos deja bastante a nuestro aire para dedicarnos a desfacer los nuestros, y no cargarnos inútilmente con los de otros. Y Najwa, como todos, tendrá, como buenamente pueda, que dar con su verdad. Pues la verdad no puede ser aprendida. Por eso --dice Ortega-- “quien quiera enseñarnos una verdad, que nos sitúe de un modo que la descubramos nosotros”.
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