cabecera
    22 de diciembre de 2014

Profe, y pornostar

El maestro era hombre respetado, solterón, sabio, que con gran vocación cultivaba la despierta curiosidad del niño; luego, ha pasado a ser un jovenzuelo al que se tutea, poco agraciado, que de mala gana enseña lo listo que es y lo difícil que es todo. En éstas, nos llega noticia de un profesor de Essex, Benedict Garrett, guapo, treintañero y, por si fuera poco, pornostar.

Pero la alegría no ha durado mucho, porque de momento le han despedido para que reflexione sobre lo que quiere ser en la vida. Sin embargo, el hombre no parecía desencaminado. Pues con ocasión de participar en las películas porno cuenta que había perfeccionado su físico, ganado “un dinero fantástico para un estudiante y, además, podía estar con chicas hermosas”. Y en 2008 se graduó, se empezó a dedicar a la enseñanza, y ya era director de su departamento. Pero continuó con el otro trabajillo, porque “como hombre con sangre roja ¿por qué razón en la tierra no lo iba a hacer?”, y de ahí que le hayan puesto a reflexionar.

De ahí, y de que se ha visto inconciliable esa doble vida. Cuando lo cierto es que doble, y hasta múltiple, vida tenemos todos; sólo que este profe, en vez de salir a dar clase para desquitarse un poco, la daba esponjado. Así es que lo sentimos por los chicos, porque parece que ya le han hecho aceptar que lo de enseñar puede que no sea para él, y se contenta creyendo que le espera un emocionante futuro como gurú de la salud y el sexo. Pero, claro, esto está por ver. Lo visto, es un profesor despedido por salir en pelis haciendo lo que todo hijo de vecino hace en su casa con un poco de suerte, y unos chiquillos enfrascados en las de Schwarzeneger, que con ametralladora en mano comete crímenes que afortunadamente no comete todo vecino, y para el que se le ocurre hacer amago tiene la ley prevista la cárcel; lo cual no le impide ser alcalde. ¿A qué se deberá esta intolerancia para el sexo y esta tolerancia para la violencia? ¿No será que el profe ha dado con nuestra asignatura pendiente?
Compartir en Meneame