www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La estatua de Hernán Cortés como ejemplo de ignorancia y anacronismo

En el año del bicentenario de muchos países de América Latina, la figura de Hernán Cortés continua siendo motivo de discusión y polémica. La noche del miércoles pasado un grupo autodenominado Ciudadanos Anónimos mancharon con pintura roja la estatua de Cortés que se erige en su pueblo natal Medellín, en la provincia de Badajoz. La justificación del acto vandálico es que el pie del conquistador –un personaje “fascista”, según los protagonistas del ataque- pisa la cabeza de un indígena, con lo que en su opinión se insulta a México.

El alcalde de Medellín ha criticado el hecho y ha mencionado –con razón- que los atacantes pecan de ignorancia, ya que lo que el escultor Eduardo Barrón quiso representar es la victoria sobre los ídolos aztecas. En todo caso, la caracterización del conquistador de México como fascista es de un anacronismo grotesco. Por su parte la embajada mexicana condenó el ataque y ha declarado que la escultura no es ningún insulto, y que representa la historia de México, su herencia indígena y española, de las cuales ha surgido una nueva cultura de la que los mexicanos deben sentirse orgullosos.

Lo ocurrido en Medellín no tiene una gran trascendencia en sí, pero demuestra que aún 200 años después, Hernán Cortés -marqués del Valle de Oaxaca y protagonista de historias y leyendas fabulosas- y en general la conquista de América, son todavía motivo de discusión, de revisión histórica y, para los americanos, un tema constante de reflexión sobre su propia identidad.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Comenta esta noticia
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.