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    24 de julio de 2014

Estados Unidos

¿Quién es Audrey Tomason?

Al ver la instantánea de la reunión de la operación 'Gerónimo', casi pasa desapercibida. Escondida en un tercer plano, Audrey Tomason, una de las poderosas figuras que esconde el organigrama de la Casa Blanca, asiste con mirada curiosa a lo que acontecía en la localidad paquistaní de Abbottabad, a miles de kilómetros de Washington. Joven, ambiciosa y poco amiga de la publicidad, esta graduada en la Universidad de Tufts (Massachusetts) dirige el equipo de Contraterrorismo de Barack Obama, una de las oficinas secretas de mayor relevancia política y militar de Estados Unidos.
Si uno busca su nombre o su imagen en Internet, casi no se obtienen resultados. Como si de un personaje de una película de espías se tratara, Audrey F. Tomason no figura para la vida pública.

Hasta ahora, su rostro permanecía en el más absoluto anonimato y no ha sido hasta este martes, cuando la Casa Blanca distribuía varias fotografías sobre la reunión de seguimiento de la operación 'Gerónimo' para neutralizar a Osama Ben Laden, cuando se le ha puesto cara a la poderosa directora de la oficina de Contraterrorismo de Estados Unidos. Eso sí, Tomason sólo aparecía en una de ellas y casi no se la ve.

Escondida tras los pesos pesados del equipo militar y político del presidente Obama, entre los que figuran Joe Biden, vicepresidente; Hillary Clinton, secretaria de Estado; Bill Daley, jefe de Gabinete; el general Brad Webb, Operaciones Especiales; o Robert Gates, secretario de Defensa; Tomason era una de las pocas personas que estaban al corriente de la operación para capturar al terrorista más buscado del planeta y líder de Al Qaeda.

Su oficina, dependiente de la Agencia de Seguridad Nacional, coordina y desarrolla, gracias a un presupuesto multimillonario, gran parte de las misiones encaminadas a neutralizar las amenazas terroristas que acechan a la primera potencia del mundo y, como es lógico, entre sus principales preocupaciones figura la red de Ben Laden. De hecho, en las últimas horas se ha especulado que Tomason, antes de acceder a su actual cargo y bajo el seudónimo de 'Frances', dirigía el equipo específico de búsqueda y captura del terrorista yemení.

Aunque la oficina de Contraterrorismo no cuenta con un cuerpo armado propio, coordina las operaciones de multitud de departamentos, desde la policía o los bomberos hasta las fuerzas especiales, que puedan ser útiles a su propósito.



De perfil afilado, mirada curiosa, de baja estatura y sorprendentemente joven para el cargo que ostenta (algunas fuentes cifran en 34 años su edad), Tomason fue la única mujer, junto a la secretaria de Estado Hillary Clinton, presente en la reunión.

Graduada en derecho en la Universidad de Tufts (Massachusetts) y con un máster por Harvard en Política Pública en 2003, la directora de la oficina de Contraterrorismo, que cuenta desde esta semana con un grupo de fans en la red social Facebook, trabajó previamente en Americorps, un programa gubernamental de trabajo social creado por Bill Clinton en 1993, y en Accion International, una corporación centrada en los microcréditos.

Una profesión en la sombra
Y es que este tipo de puestos, en especial los que tienen que ver con la lucha contra el terrorismo y los de operaciones encubiertas, suelen permanecer en el anonimato para mayor seguridad de aquellos que los ocupan. Así, durante décadas se desconocía quién era la persona que se escondía tras el seudónimo 'M' y estaba al mando del famoso Mi5 británico. Hasta la saga de películas de acción de James Bond incluía a este personaje entre su elenco.

No fue hasta enero de 2009 cuando Jonathan Evans, hasta entonces un auténtico desconocido del establishment militar, rompió con la tradición y decidió hacer público su cargo. 'M' había sido uno de los secretos mejor guardados en Downing Street pero, como el propio Evans admitió durante la rueda de prensa de su presentación, la nueva era de conflictos a los que se enfrenta su país "no exige secretos de este tipo".

La mayoría de las potencias guardan celosamente la identidad de sus directores de servicios secretos o agencias de inteligencia. Si bien en Estados Unidos es obligatorio conocer la identidad del director de la CIA, cargo que en estos momentos y por poco tiempo más (ha sido nombrado próximo secretario de Defensa) ocupa Leon Panetta, o del de la Agencia Nacional de Seguridad, en manos del general Keith Alexander, el resto de potencias no suelen exponer a la luz pública este tipo de cargos.

Así, se desconoce la identidad, por ejemplo, de los jefes de operaciones especiales o encubiertas de Rusia, Israel, China o Paquistán, los otros cuatro países que cuentan con agencias de seguridad de primera fila. En cambio, sí se les puede poner nombre a sus superiores, ya que el director de los servicios de inteligencia rusos (FSB) es, desde 2008, Aleksandr Bortnikov; el temido Mossad es dirigido desde el año pasado por Tamir Pardo; el Ministerio de Seguridad del Estado chino (MSS) está bajo el mando de Geng Huichang; y el ISI paquistaní lo encabeza Ahmad Shuja Pasha.
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