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    23 de julio de 2014

vierte hasta el 60 por ciento de los residuos

La salud de los madrileños, en peligro por un vertido del Canal de Isabel II

La asociación Humanitaria y Ecologista Acacia Paloma ha demandado al Canal de Isabel II por verter aguas residuales al arroyo de Navarrosillo, en Colmenar Viejo (Madrid). Según denuncia, en el arroyo “no queda vida acuática” y, además, puede suponer un peligro para la salud humana ya que este afluente del Manzanares está a tan sólo 6 kilómetros del embalse del Pardo.
Los habitantes de la Comunidad de Madrid podrían estar bebiendo agua contaminada, con el evidente daño para su salud que ello supondría. Así lo afirma la juez Bajón en la querella interpuesta contra el Canal de Isabel II y contra el Ayuntamiento de Colmenar Viejo por, supuestamente, vertir aguas residuales de manera continuada en el arroyo madrileño de Navarrosillos, a 6 kilómetros del embalse del Pardo.

El demandante, la asociación Humanitaria y Ecologista Acacia Paloma acusa a ambas entidades públicas de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, delito que se juzga por el Código Penal y por el que podrían tener que pagar hasta cinco millones de euros.

Según Ángel Luis Cancela, miembro de la asociación demandante, la depuradora de Colmenar Viejo “lleva desde 1998 virtiendo miles de toneladas de lodos al arroyo”, ya que “no da a basto”, según confirman sus responsables. En 2001, dice Cancela, el Canal reconoció que la depuradora “estaba saturada en un 60 por ciento” y que “se hace un bypass para depositar en el arroyo los residuos que no puede tratar”.

El problema es que a tan sólo 6 kilómetros del lugar de vertido está el embalse del Pardo, uno de los 14 embalses que abastecen de agua a la Comunidad de Madrid, lo que hace suponer “un evidente daño a las personas que se encuentra aún por determinar” según la propia juez del Juzgado de Instrucción número cinco de Colmenar.

Hay tres organismos públicos, la Universidad Autónoma, el CSIC y la Dirección General de Agua del Ministerio de Medio Ambiente y Marino, encargados de realizar un Informe Pericial para concretar el nivel de contaminación que hay en el río y el origen de la misma, así como las medidas que serán necesarias para recuperar la zona.

Pero recuperar el arroyo no va a ser una tarea sencilla. Según ha comentado Luis Cancela a EL IMPARCIAL, “la propia Comunidad de Madrid admite que en el río no hay restos de vida acuática”, lo que supone un “grave daño para el ecosistema que lo rodea”. El arroyo pertenece al Parque Regional de la Cuenca del Manzanares, uno de los espacios protegidos de mayor valor ecológico y paisajístico de la Comunidad en el que habitan numerosas especies protegidas.

Según describe Cancela, “el lecho del río, antes de granito y arena, ahora tiene una capa de lodo de entre dos y cuatro centímetros”. También en la querella se describe la presencia de “plásticos, animales muertos, materia fecal, sedimentos, residuos de índole química, y todo ello en cantidades mucho más elevadas a las permitidas”.

La juez Bajón, encargada de determinar si el Canal de Isabel II, Empresa Pública responsable de la gestión del agua en la Comunidad de Madrid, y el Ayuntamiento de Colmenar son culpables de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, tipificado en el artículo 325 del Código Penal. De declararlos culpables, podrían llegar a pagar hasta cinco millones de euros, una cantidad muy elevada ya que “la recuperación de los lodos, flora y fauna de una zona contaminada, supone un desemolso muy importante para obtener un resultado efectivo”, según escribre Bajón.

UNA SUPUESTA "ACTUACIÓN DOLOSA" POR PARTE DEL CANAL

Según ha relatado A?gel Luis Cancela a EL IMPARCIAL, “desde 1998 numerosas asociaciones ecologistas han denunciado el vertido de residuos ante las autoridades", pero sin que haya tenido efectos prácticos para el Canal. "El vertido continúa, está ahí y se puede comprobar”, asegura Cancela.

El Consejo de Ministros ordenó al Canal “la suspensión de las actividades contaminantes de vertidos de aguas residuales en el arroyo de Navarrosillos” y le impuso una sanción de 600.000 euros y una indemnización por la cantidad de 1,5 millones de euros. Sin embargo, además de no haber pagado la cantidad según Cancela, el vertido de lodos continúa.

Una de las pruebas que aporta la asociación Acacia Paloma es, además de un vídeo en el que se ve con claridad la suciedad del arroyo, el propio Plan Regional de Lodos de Depuradora de la Comunidad, en él que se puede comprobar que la depuradora de Colmenar Viejo lleva al vertedero una cantidad de lodos secos mucho menor de laque llevan otros municipios de menor envergadura.

Así, en 2005, con una población de 10.433 habitantes, San Agustín de Guadalix produjo 882 toneladas de lodos. Navalcarnero, con 20.161 habitantes, produjo 1.300 toneladas mientras que, los 43.700 habitantes de Colmenar Viejo, sólo generaron 696 toneladas de lodos secos en 2005. ¿Dónde va el resto si no al vertedero? “Parece razonable deducir que está en el lecho del río”, dicen los denunciantes.

Debido a que, supuestamente, el Canal ha desobedecido de manera deliberada la orden de parar el vertido y que los acusados conocen los perjuicios que esta conducta puede causar a la salud y al medio ambiente, se les ha atribuido el título de dolo.

De este modo, lo que supondría la condena para el Canal de Isabel II y para el Ayuntamiento es la aceptación pública de que “las autoridades encargadas de velar por el bien público y el agua limpia han cometido un delito grave contra la salud”, según afirma Ángel Luis Cancela. “Esperamos que finalmente se condene a los responsables y que esta sea una condena ejemplar. No podemos tolerar que continúe la negliglencia, nuestra salud y la de nuestro medio ambiente están en juego”.

El Rio Manzanares a su paso por Colmenar Viejo from Izona on Vimeo.


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