tribuna
Toros en Valencia. La perversión de la prensa, también
Está de moda. Lo hemos sufrido en Barcelona con la catarsis de la prensa del movimiento catalán. Y comoquiera que la perversión de la prensa está de actualidad, desgraciada, nos embarga –hasta nueva ocasión- la previsión de completar el artículo anterior “los toros en la encrucijada (1)” con su segunda parte donde, precisamente, pretendía detectar la falta, el caos, de un plan de medios estructurado para promover las promoción desde la difusión de día a día, del segundo espectáculo de masas de España, América taurina y gran parte del sur de Francia.
Ha ocurrido en Valencia, con motivo del proceso del concurso para la adjudicación de su plaza de toros. La manipulación que del mismo está haciendo de forma políticamente torticera la conexión mediática del PSOE valenciano confluye en estos días con una auto-entrevista, pagada, firmada por “remitente”, bajo el epígrafe de publicidad admitida por el diario ABC.
En la misma la publicidad que se hace uno de los licitantes, Serolo s.l. se aprovecha, complementándola, para verter un cúmulo de improperios, inexactitudes, maledicencias y confusiones sobre los otros dos competidores. Tanto que por parte de Taurodelta (José Antonio Martínez Uranga, empresario actual de Las Ventas en Madrid) no ha tardado en anunciar la presentación de una querella criminal.
Todo es fruto del encanallamiento, denunciado en esta tribuna, de la política valenciana a raíz del caso Gurtel y la paranoia socialista en buscar, en los toros también, una conexión “Alaris”.
Sucede que unas horas después de publicado el libelo, pagado y admitido por ABC, la Mesa de Contratación publicaba las puntuaciones del “cogollo” subjetivo y que marcaba las diferencias previas para conseguir la plaza, indicando de tal manera el perfil de quien será el adjudicatario.
Y se acabó el cuento. El posicionamiento del empresario francés Simón Casas a la cabeza de las puntuaciones escrutadas le hace “in pectore” empresario futuro del coso.
Pero, haciendo posiblemente de la necesidad virtud, lo que podría haber sido un escándalo in crescendo para el PP, propiciado deliberadamente desde un ambiente barriobajero como se venía desarrollando en el último mes se ha tornado en un ridículo rayano en lo paranoico protagonizado por el tripartito PSOE, Diario Levante, Serolo en busca de un Gurtel taurino que desde el principio, así nos postulamos en trabajos anteriores, no tenía más base que el reparto provinciano del poder taurinín, el de baja política y sobre todo el mediático sometido a una bicefalia virreinal de patología crónica en Valencia, que por suerte para La Fiesta es endógena y no expansiva, ni siquiera a la Comunidad.
Quizá con la tardanza en pronunciarse sobre la primera fase, y casi decisiva, de la baremación, lo que ha hecho la Institución ha sido cebar la ira y el rencor taurino político mediático para que lo que no alcanzaba más que ventoseos de gases putrefactos de estómagos acomplejadamente revueltos haya sido la gran futut de personajes que jugando a la bruja Lola unos, y al ciudadano Kane otros. Todo animado por un PSPV que no toca bola desde que tenían baby los Lerma y las Alborch, ni con los refuerzos extranjeros de la De La Vega ni la Pajín.
La obsesión con Martínez Uranga y para ello inventarse una conexión “Alaris”, (Madrid, Valencia, Camps, Aguirre, etc ) , y la insidiosa confusión de la parte con el todo en el tema de Canal Plus, llevando a predecir el pucherazo a favor de la oferta del empresario de Las Ventas, intentando crear un estado de opinión en una dirección unívoca cercana al chantaje emocional, ha llevado a los muñidores en su disparate sin límites a desatender su chiringuito y entrar a desahucio en la casa equivocada mientras el verdadero beneficiario de las condiciones del pliego, veía, por primera vez en su vida, el desarrollo de los acontecimientos a distancia y regocijándose. Todo ello, sin ser el agrio y sodomita protagonista; lo habitual.
No sé si la Diputación ha dilatado adrede el proceso o ha sido una necesidad. Si fuere una estrategia lo ha bordado. Enhorabuena señores. Siempre, tal como era el pliego y los licitantes presentados, por pronto que se hubieran manifestado habrían desenmascarado a los farsantes, que no dieron tregua desde el minuto 1.
Los hubieran desenmascarado, siempre. Con la dilación los han dejado en pelota picada.
Autor: Pedro J. Cáceres