La empresa pública española Navantia cuenta con pocas posibilidades de que el Gobierno argelino le adjudique un contrato por valor de 600 millones de euros para fabricar cuatro fragatas, ante las tensas relaciones entre Madrid y Argel por el apoyo de Rodríguez Zapatero a Marruecos en el Sahara Occidental.
Argelia ha emprendido un ambicioso programa de rearme que le llevado a ocupar en 2007, respecto al conjunto de países árabes, la tercera posición en gasto armamentista. Por delante se sitúan Arabia Saudí, con un gasto de 18.000 millones de dólares, y Qatar que alberga el cuartel general del ejército norteamericano en la región del Golfo. Según el informe del Instituto por la Paz de la capital sueca (www.sipri.org), Argelia ha gastado el pasado año 2.400 millones de dólares. Dos puestos por detrás se sitúa Marruecos con 2.300 millones de dólares.
Argelia firmó el pasado año importantes acuerdos de compra de armamento con Rusia por valor de 8.000 millones de dólares para la adquisición de 28 cazabombarderos Sukoi-30, 34 cazas Mig-29, 16 aviones de entrenamiento y combate Yak-130, cuatro sistemas de misiles tierra-aire S-300, 38 sistemas de misiles tierra-aire Pantsyr, 185 carros de combate T-90S, más de 200 sistemas de misiles anticarro y otras armas de precisión. Ademas, Rusia se ha comprometido a modernizar 400 vehículos blindados BMP.
Escasas posibilidades españolas
Ahora le toca a la marina de guerra, que ha lanzado un plan de adquisición de nuevos buques y modernización de los ya existentes. Argel quiere dotarse de cuatro fragatas por un valor estimado de 600 millones de euros. La empresa pública española Navantia puja en la oferta con sus fragatas estrella, la serie F-100 y sus versiones más pequeñas, junto a Francia, Alemania y Gran Bretaña.
Sin embargo, la frialdad en las relaciones entre el presidente argelino Abdelaziz Buteflika y Rodríguez Zapatero, a causa del apoyo de Madrid a las tesis marroquíes en el conflicto del Sahara Occidental, y la automarginación española en el escenario geoestratégico del Mediterráneo occidental han impedido, hasta ahora, que el Ministerio de Defensa argelino vea en España un proveedor militar de confianza.
Pedro Canales. Rabat
Fecha publicación: (09-04-2008)