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Nicolas Sarkozy, el presidente people
Nicolas Sarkozy no deja de ser protagonista un año después de su victoria electoral. Obsesionado por aparecer en los medios de comunicación, el presidente de la República Francesa ha conseguido acaparar muchas portadas en la prensa rosa, a pesar de las críticas de los suyos. Su estilo tampoco gusta a su homóloga alemana, Ángela Merkel, que algunos rumores indicaban que había solicitado que no le tocara tanto. Sin embargo, al frente de la presidencia de la Unión Europea, Sarkozy ha acumulado grandes éxitos.
Al casarse con Carla Bruni, Nicolas Sarkozy se ha convertido, junto con Barack Obama, en el presidente más mediático del mundo. Ser un presidente people le ha pasado factura. Los franceses no ven con buenos ojos que su jefe de Estado aparezca todas las semanas en la prensa del corazón. Por eso, tras un periodo con pésima valoración interna, Sarkozy buscó que con su intensa actividad presidencial recuperar la estima de los suyos y colocar a Francia en un puesto más relevante a nivel internacional. La cumbre internacional que propuso para afrontar la crisis financiera mundial se celebró en noviembre; usurpó a José Luis Rodríguez Zapatero el liderazgo de la Unión por el Mediterráneo; y, se colocó, al recibir en el aeropuerto a Ingrid Betancourt, como uno de los protagonistas de su liberación. Su máximo empeño de este año ha sido la presidencia francesa de la Unión Europea. Convirtió este puesto en una plataforma para aplicar sus iniciativas políticas y ha conseguido su propósito, que la voz de la UE sea escuchada por la comunidad internacional. Ahora pretende no abandonar la Presidencia de la zona euro. El presidente de la República Francesa destacó también este 2008 por su relevante discurso sobre las relaciones Iglesia Estado durante la visita a Francia del Benedicto XVI con motivo del 150 aniversario de las apariciones de Lourdes. En él, Sarkozy acuñó un nuevo concepto, "la laicidad positiva", con invitación "al diálogo, a la tolerancia y al respeto" de la religión dentro de la sociedad.




