Felipe González: 1974 (Suresnes)- 1997 (Madrid)

XXVI CONGRESO (el XIII celebrado en el exilio). Del 11 al 13 de octubre de 1974.
Lema: "¡Por el socialismo!, ¡Por la libertad!".


En octubre de 1974 se celebró en Suresnes, municipio francés cercano a París, el 26 Congreso del PSOE, en el que fue elegido secretario general, Felipe González Márquez. El de Suresnes fue el último congreso que el PSOE celebró en el exilio y en él apareció un nuevo concepto de activismo, en pro de un pragmatismo político y de un sistema organizativo profesional. Se defendió "el derecho de autodeterminación" y "la constitución de una República Federal de las nacionalidades del Estado; se llamó a la "radicalización de sus planteamientos y hacia una acción solidaria contra el régimen de Franco", al tiempo que se pedía el boicot al ingreso de España en la CEE, mientras existiera la dictadura. Suresnes significó la consagración del PSOE como único partido de alternativa socialista, el nacimiento de un líder aglutinador de las diversas corrientes y el diseño de un nuevo partido. En este año, la Internacional Socialista reconoció al PSOE renovado como el auténtico partido socialista español.

XXVII CONGRESO. Del 5 al 8 de diciembre de 1976.
Lema: "Socialismo es Libertad".


Un año después de la muerte de Franco (1976) el PSOE celebró en Madrid su 27 Congreso, el primero que tuvo lugar en España desde la Guerra Civil, pero todavía en la clandestinidad. En él, Felipe González fue reelegido secretario General y recibió el respaldo de los principales dirigentes europeos. La importancia de este Congreso radicó en que el partido se declaró partidario del socialismo autogestionario y democrático y reafirmó su carácter de formación marxista. En 1976 el PSOE ya jugaba un papel fundamental en la vida política española y, en febrero de 1997, poco después del 27 congreso, se produjo la legalización del PSOE durante el Gobierno presidido por Adolfo Suárez.

XXVIII CONGRESO. Del 17 al 20 de mayo de 1979.
Lema: "Construir en Libertad".


El año 1979 es clave para el PSOE. Se produce la renuncia de Felipe González a presentarse a la reelección como secretario general durante el 28 Congreso en Madrid. González desató un tenso debate sobre la estrategia y la orientación ideológica -marxista-, al proponer suprimir dicho término de su definición e identificación ideológica, que le llevó a no presentar su candidatura a la reelección. Ante la dificultad de formar otra candidatura a la dirección se designó una Comisión Gestora, presidida por Federico de Carvajal, para la dirección provisional del partido con el fin de preparar un próximo Congreso con carácter extraordinario.

CONGRESO EXTRAORDINARIO. Del 28 al 29 de septiembre de 1979.
Lema: "Forjando el socialismo".


El congreso extraordinario se celebró en Madrid, en el que el PSOE reafirmó su carácter de partido democrático y federal pero finalmente eliminó el término "marxista" de su definición ideológica, como proponía González.

XXIX CONGRESO. Del 21 al 24 de octubre de 1981.
Lema: "Raíces para la democracia".


En el 29 Congreso Felipe González, tras su éxito en el Extraordinario del 79, fue reelegido secretario general con el 100 % de los votos. Es en este congreso cuando los socialistas establecieron su estrategia para lograr, en la década que comenzaba, el apoyo de lo que ellos denominaron la "gran mayoría social". Al año siguiente, en las elecciones generales de octubre 1982, el PSOE llegaba al poder tras una aplastante mayoría absoluta y su secretario general, Felipe González a la Presidencia del gobierno.

XXX CONGRESO. Del 13 al 16 de diciembre de 1984.
Lema: "España, compromiso de solidaridad".


EL 30 Congreso del PSOE se celebró en Madrid y a él asistieron 769 delegados en representación de 152.000 militantes del partido. González, presidente del gobierno desde octubre del 82, fue reelegido secretario general y reforzó su poder en el Partido al lograr la aprobación de la nueva ejecutiva en la que, tras el vicesecretario, Alfonso Guerra, ocupó, la secretaría de organización, José María Benegas. También consiguió que se aceptara las posiciones de su gobierno sobre la permanencia de España en la OTAN, pese a las resistencias de algunos sectores del partido.

XXXI CONGRESO. Del 22 al 24 de enero de 1988.
Lema: "Ganar el futuro".


El 31 Congreso, al que asistieron 862 delegados representando a 212.942 afiliados, estuvo marcado por la intervención del secretario general de la UGT, Nicolás Redondo, en la clausura. Redondo, que no acudió como delegado y que sólo asistió al cierre, expresó todas sus discrepancias con la política económica del gobierno de González, y rechazo reincorporarse en la Ejecutiva socialista. El distanciamiento entre UGT y el PSOE se había hecho público y tuvo su más enérgica expresión el 14 de diciembre, fecha de la primera huelga general convocada por UGT y CCOO, en protesta contra la política económica del gobierno socialista.

XXXII CONGRESO. Del 9 al 11 de noviembre de 1990.
Lema: "En una nueva sociedad".


Con el objetivo de lograr una "nueva sociedad" se abrió el 32 Congreso celebrado en Madrid en noviembre de 1990. El encuentro político concluyó con una mayor "apertura" hacia la izquierda que los socialistas denominaron la "casa común" de la izquierda. Otras de las claves fueron: disciplina y "cohesión" interna; apoyo a la economía de mercado; supresión de la doble militancia PSOE-UGT y la aprobación del Programa 2000 y del Pacto de la Mujer. La nueva Comisión Ejecutiva Federal elegida con el 100 % de los votos aumentó en 8 -de 23 a 31-, el número de sus integrantes, e incorporó 11 nuevos nombres, entre ellos a Raimon Obiols, José Bono, Jerónimo Saavedra y Manuel Chaves, pero no incluyó a ninguno de los ministros que reclamaron su incorporación., como el entonces ministro de Economía Carlos Solchaga. Sin resolver quedaron tres incógnitas: las posibles remodelaciones del Gobierno, la reacción de Solchaga que se marchó con el sentimiento de derrota y el futuro de Izquierda Socialista que no logró representación en el Comité, a diferencia de lo sucedido en los anteriores. También quedó clara la reivindicación de González, que pedían al partido más independencia para gobernar. Repitió una frase que se hizo célebre: "Se gobierna desde Moncloa y no desde Ferraz".

XXXIII CONGRESO. Del 18 al 20 de marzo de 1994.
Lema: "El nuevo impulso del socialismo".


En marzo de 1994 el PSOE celebró en Madrid su 33 Congreso Federal, que contó con 891 delegados. Bajo el "nuevo impulso" se abordaron cuatro grandes temas: el nuevo modelo socialdemócrata, Europa en un proyecto global, el impulso democrático y el modelo del partido. (En Junio de 1993 el PSOE había ganado por cuarta vez las generales pero había perdido la mayoría absoluta (159 escaños de los 184 que tenía) que les llevó a gobernar, por primera vez, con el apoyo de CiU.) Las huelgas generales, las acusaciones de corrupción y de financiación ilegal del partido -casos Roldán, GAL, Filesa, compra terrenos Renfe, BOE...- dañaron la imagen del PSOE. Con la intención de superar las "divisiones internas" producidas meses antes entre "renovadores" y "guerristas", González encabezó la corriente renovadora que pasaba por una mayor apertura a la sociedad y por una liberalización de la política económica, aunque manteniendo su línea socialdemócrata; mientras que el sector guerrista se presentaba como el representante de las esencias del socialismo.