Paseo triunfal de Zapatero sobre una balsa de aceite
Vallisoletano de nacimiento y leonés de adopción, Zapatero se crió en una familia de destacado compromiso político; asistió a su primer mitin -protagonizado por Felipe González- en 1977, y comenzó a labrarse su carrera política logrando, en 1986, ser el diputado más joven del Congreso.
Su llegada a la Secretaría General del PSOE se produjo en julio de 2000 "a la primera" (como él mismo dice que le gusta conseguir las cosas, igual que la Presidencia del Gobierno), superando a los también aspirantes José Bono, Matilde Fernández y Rosa Díez.
Ese año, Zapatero logró 414 votos de los 998 delegados (un 41,69 por ciento), frente a los 405 de Bono (40,79 por ciento), los 109 de Fernández (10,98) y los 65 de Rosa Díez (6,55 por ciento).
Con los 39 años que contaba entonces, se encargó de renovar el partido para cerrar definitivamente la crisis de liderazgo en la que estaba sumido el PSOE desde la dimisión de Felipe González en 1997, pero sin "renegar" del pasado.
Cuatro años después, entre el 2 y el 4 de julio de 2004, el XXXVI Congreso socialista revalidó con un 96,10 por ciento de los votos a Zapatero, tres meses y medio después de haber llevado al PSOE de vuelta a la Moncloa y, al igual que en el cónclave de la próxima semana, sin candidaturas alternativas a la suya.
De hecho, el XXXVII Congreso no parece augurar sorpresas, ni en lo que respecta a las candidaturas ni en debates internos sobre el partido.

Las únicas "sombras" que pueden planear sobre el debate interno son la desaceleración económica, que puede llevar a analizar las propuestas socialistas en gasto social -aunque Zapatero se ha cansado de repetir que no habrá recortes en esta materia-, o algunas de las enmiendas presentadas a la ponencia marco.
Así, varias de estas enmiendas pretenden imprimir un giro más a la izquierda del partido ante temas como el aborto o la eutanasia, para continuar la línea progresista de medidas aprobadas en la anterior legislatura como el matrimonio entre homosexuales.
Serio, educado, discreto y firme en sus convicciones, según le definen quienes le conocen, Zapatero es un asiduo lector -sobre todo del argentino Jorge Luis Borges- y entusiasta de la poesía.
Confiesa que le gusta leer más de un libro a la vez y que disfruta con el deporte -especialmente el baloncesto- y descansando en casa con su esposa, la soprano y profesora de música Sonsoles Espinosa, y sus dos hijas, Laura y Alba.

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