10 de diciembre de 2019, 18:22:32
Opinion


Padilla y Fray Luis de León en Olivenza

Pedro J. Cáceres


"Decíamos ayer"

Reapareció Padilla. Con sencillez y control emocional. Frío de cabeza, la procesión iría por dentro. Todo agradecimiento en la ovación al aparecer por cuadrillas y al romperse el paseíllo. Ni un gesto de más, sobriedad y cero de pábulo a la conmiseración plañidera. Invitó a sus compañeros a compartir homenaje desde la más profunda humildad y discreción.
Lleno de reventa y carteristas. Padilla en estado puro, en a forma: Un parche en su ojo izquierdo a lo "princesa de Evoli" ( que tenía bastantes más arrestos y testosterona que toda la meliflua corte de su tiempo) y embutido en un vestido de diseño "made in Padilla", de color verde esperanza. Un indicio.

No sirvió el primer cuvillo, pero se lució en capote y banderillas. Muy templado, sereno, dominando situación y escenario. Por encima de un toro parado y fácil con la espada cortó una oreja muy celebrada. Lógico.
Había brindado a los doctores Valcarrere y García Perla y recibió los de sus compañeros con toda naturalidad y sosiego.

En el cuarto Padilla en estado puro, ahora de forma y fondo. Enfibrado, vibrante y locuaz; explosivo. La larga cambiada, el arrojo capotero, la invitación a sus compañeros a banderillear, ¡gran tercio, vive Dios!.
Ahora sí, la emoción sin contenciones estalló en el brindis a su padre. inicio muletero de rodillas, arrojo y espectacularidad, fandangos desde la grada incluidos, todo ante la plena satisfacción del público. Pinchó dos veces, cortó otra oreja con la que salir en hombros y....reapareció Padilla...
Cual Fray Luis de León... "decíamos ayer..."

¡Grande Padilla!

Ha sido en Olivenza.
Para entender su auge y que sea el escenario de tan fausto acontecimiento analicemos las claves que llevan a un coso a ser referencia.

Olivenza: Claves del éxito

Cada edición un reclamo que le de tintes de acontecimiento.

Concentración de los espectáculos en el fin de semana; la matinal : un éxito.

Convocar a lo mejor de la torería y optimizar el momento por el que atraviesan los toreros extremeños, tanto las figuras de hoy como otros.
Por supuesto ganaderías que, sobre el papel den garantías de buen fin.

Todo ello son alicientes para incentivar al lugareño y promover la movilidad de aficionados de todos los confines provocando la repercusión de pingues ingresos a la ciudad y alrededores.
Tal circunstancia no seria posible sin la altura de miras de un ayuntamiento consciente que la inversión fuerte que hace en forma de subvención la multiplica por varios puntos "básicos" del PIB local en menos de 72 horas de forma directa mas el impacto publicitario inmediato del boca a boca y el remoto consolidando una imagen y una marca: Olivenza.

Y la labor de los empresarios: constante a lo largo de muchos años, pasito a pasito,sin desfallecer, tanto en seducir al consistorio de lo beneficioso de la feria para la ciudad y comarca como argumento para conseguir su mecenazgo.
Luego, generosidad, antes que usura, para programar lo mejor y mas atrayente del momento.

Así han conseguido el suceso de Olivenza y se afanan en exportarlo a otras plazas de la región
Enhorabuena y agradecido.

Es tan difícil de asimilar! empresarios, por supuesto, pero sobre todo: alcaldes, concejales y demás fauna política y gentes de buen vivir y mal gobernar.....



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