21 de noviembre de 2019, 1:52:03
Opinion


San Isidro y el G-10 un club muy exclusivo

Pedro J. Cáceres


El G-10 ha hecho mucha bulla este invierno. Valencia y Sevilla han sido las damnificadas, eso es claro. A pesar del discurso victimista sobre las represalias empresariales, Madrid, como casi siempre, ha puesto las cosas, muchas, en su sitio.

Una elocuente es que 8 de 10 están en los carteles.

Faltan Ponce, baja voluntaria, y Juli, por falta de acuerdo económico y que, ha buscado asilo taurino en Aguascalientes, Valladolid, Arévalo y sobre todo en Francia (como Victorino, en circunstancias distintas). Lugares, a priori, en los que no pensaba actuar.

No se sabe si Francia se ha plegado a las pretensiones de Juli o este, visto lo visto, ha asimilado el 20% de reducción de honorarios anunciado por el colectivo de plazas francesas. En cualquier caso, uno u otro, un viaje estéril para la “borroka” montada.

Anunciado San Isidro se desenmascara igualmente viejos vicios de las figuras a pesar de su soflama de solidaridad con el resto del escalafón sin ningún poder cara a las empresas. Ellos eran los próceres que iban a corregir desigualdades. Pues ni en el tema “derechos audiovisuales” negociando por libre (340.000 euros, moneda arriba o abajo por sus 10 puestos) y mucho menos, como se preveía, en dar paso y rivalizar con todos: principalmente con los dos toreros revelación del 2011 que hoy tienen que hacer de la necesidad virtud y volver a juntarse en un cartel para protagonizar un mano a mano, por cierto, rodeado de un gran ambiente: Iván Fandiño y David Mora.

Si bien El Cid y Jiménez (del G-10) han cubierto esa cuota de solidaridad anunciándose con Fandiño, y Jiménez lo hará también con David Mora.

El Fandi se asocia en una con Aparicio y Perera (G-10 que compartirá cartel en otra con Cid y Castella) y la “otra” (de Fandi) es la particular corrida de los mal llamados mediáticos, puesto que Fandi no lo es.

Cierto es que, de la cúpula, Morante doctorará a Juan Pablo Sánchez (así le abrirá plaza), previo “reclutamiento” de Cayetano, en un cartel recompuesto por la ausencia de El Juli.

Manzanares y Talavante son pareja de hecho en sus únicas dos comparecencias en Las Ventas (Castella y Morante les “dirigirán” la lidia).

Ellos, por sí mismos, con cualquiera de los mencionados redondearían carteles del agrado de la afición y del público.

Verdad es que los dos responden a la condición de triunfadores de la edición pasada y que la gente los quiere ver juntos, sí; pero también alternar y medirse con los emergentes en esas corridas “de garantías” que ellos exigen y acaparan.

Porque en cuanto a abrirse a hierros y encastes, “nasti”; más de lo mismo.

G-10, nada nuevo bajo el sol. Mucho ruido y pocas nueces que no fueren el impuesto televisivo.

Por lo demás la feria, es la que es y hay opiniones para todos los gustos que para eso están los colores.

Acuñó Campoamor que “nada es verdad o mentira sino del color con que se mira”, por ello “ la foto” puede ser en blanco y negro o en color.

Esta la de un humilde servidor.

San Isidro 2012

Se tilda a San Isidro como “los mundiales” del toreo por aquello que caben casi todos: los africanos, asiáticos, de la Concacaf y otros parias de la pelotería.

Incluso ha habido ediciones en que más de uno de los grandes europeos o “sudakas” se han quedado fuera al no superar las eliminatorias continentales.

Es su sal y su pimienta. Luego la competición da o quita razones según surgen las sorpresas (once de Nigeria echaron a la cuneta a los nuestros de Clemente, por ejemplo) o se cumplen los pronósticos. “Todo vale p’al convento” y de ahí su grandeza sobre unos cimientos, a priori, de adobe.

Esta lectura, aún a fuer de verosímil, está erosionada por abuso: degenera en tópico.

Se ha presentado la Feria de San Isidro 2012 y la foto, que no es digital, tiene positivo y negativo.

El negativo es, lógico, difuso y confuso; casi feo. Falta revelar el carrete. Incluso hay dos planos que ofrecen dos perspectivas distintas: la foto de familia, en la que están casi todos, y la parcelada por carteles con mucho barullo.

Esta feria de 2012, para huir del símil maniqueísta futbolero, es con una de esas macrofiestas de fin de año en su guardarropía.

Una primera lectura nos desasosiega al echar en falta uno, o un par de “chaqués” (o tres, o cuatro con Juan Mora) que son las grandes ausencias; dos voluntarias y alguna otra inducida.

Pueden resultar insuficientes los “frac”, pero ni Morante ni Manzanares han querido estar más que una tarde en San Isidro, y juntarse en el gran acontecimiento de la corrida de Beneficencia junto con Talavante al que le faltó una corrida de “garantías” (cuentan sus apoderados, que además son los empresarios) para un paseíllo más.

Pero hay un gran fondo de armario: bastante “smoking” (ya se que más de uno es de Gilarranz), cantidad de “pret a porter”, ropa deportiva y algún toque de Cornejo.

Un fondo de armario de 50 matadores de toros con 8 del G-10 y Castella (que va por libre) tirando del carro en 3 tardes en la feria.

Una feria con aires internacionales ( 7 mexicanos, 3 franceses y 1 colombiano más los portugueses, a caballo) y de apuesta por la renovación con 6 confirmaciones (otra más en “rejones”) y 2 reconfirmaciones (Víctor Barrio y Del Álamo).

Son, para San Isidro 19 corridas de toros (las novilladas están ahí y las corridas de rejones responden a otro negociado)
Yo les transmito mis sensaciones personales y luego… ustedes mismos.

Tengo 2 subrayadas en verde como de máximo interés general: Castella, Manzanares, Talavante (Victoriano del Río) y El Cid, Castella, Perera (Alcurrucén).

Otras 2 marcadas en azul: las confirmaciones de Juan Pablo Sánchez (Morante y Cayetano con toros de Juan Pedro) y Diego Silveti ( Castella y Luque con los “cuvillos”).

De interés para aficionados 3: el día del patrón con la confirmación de Teruel más Aparicio y Curro Díaz ( Ventorrillo).
Al día siguiente El Cid, Fandiño y César Jiménez (Montecillo).

El 29, Aparicio, Perera y El Fandi (Las Ramblas).

Y 5 que tienen como marchamo las señas de identidad de esta plaza: el “toro de Madrid”. La corrida de Baltasar Ibán, para a las 72 horas la traca final: Carriquiri, Escolar, Cuadri y Adolfo. Casi 5 encastes diferentes.

Las dos tardes de Javier Castaño en este apartado deberían ser valoradas por aquellos que se quejan del “sota, caballo, rey”, pero que a la hora de la verdad lo que quieren es una concentración de figuras, y si no las hay o no puede ser, abogan por recortar la feria, naturalmente la podadera pasaría por estos carteles u otros que recogen a la “clase media” del escalafón. Cinismo, pues (que diría el vasco).

De la misma forma debería ponerse en valor y resaltar, en el mismo plano que las ausencias, el gesto de Iván Fandiño apuntándose a la de Adolfo (en la que hace voluntariado Juan Bautista par sumar dos).

La aparición de toreros reclamados, por ponderados, como Frascuelo, José Luis Moreno, Robleño, Serafín, Rafaelillo o Aguilar y el premio a los currantes de la parte dura de la temporada anterior como José María Lázaro o el mexicano Spínola deberían ser hechos para echarles alguna cuenta.
Pero, otra vez la hipocresía de los falsos aficionados demócratas que abominan del “bipartidismo” para luego votarles la generosidad tipográfica la acaparan unas muy pocas ausencias de las grandes figuras y lo demás es letra pequeña, si es que siquiera se refleja.

Con este análisis, desapasionado, me salen 12 festejos para no perderse. Sin menospreciar las 7 restantes. Fuera a parte novilladas y corridas de rejones que también son de dios.

La Feria del Arte y la Cultura no es de abono, por lo tanto el gusto o el disgusto por su composición no constituye hipoteca.

En cualquier caso la corrida de Beneficencia es una final de “champions”, el regreso de los “victorinos” un acontecimiento y la de Curro Díaz, César Jiménez y David Mora (Valdefresno) un atractivo.

Cierto que la de El Cid, Luque y la confirmación de Duffau es “rara,rara,rara” y que la de la “reentrée” de El Cordobés y Rivera con El Fandi puede ser no del gusto de “Madrid” pero sí de la mayoría… que no es del mismo “Madrid”. Corrida autorizada para todos los públicos y sin abono cautivo. Un reto.

Cuentan que a una figura histórica de la “edad de oro”, al cabo de los años, le enseñaron una foto de un muchacho dando un natural perfecto y le preguntaron “maestro ¡mire! ¿verdad que hoy se torea mejor que en su época?”…..”No hombre, lo que hay hoy son mejores fotógrafos”.

Pues ésta es mi foto. Ahora que venga el increíble Canito y la mejore.

¡Ea!
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