19 de septiembre de 2021, 1:29:45
Opinión


LA COMPETENCIA DE EDUCACIÓN

Luis María ANSON


Estoy a favor de mantener el Estado de las Autonomías. Es necesario, sin embargo, reformar la Constitución para embridar a las Comunidades Autónomas y evitar el despilfarro. No se trata de suprimir las Autonomías. Se trata de limitarlas y encauzarlas. Desde hace quince años vengo propugnando una reforma constitucional en ese sentido. No podemos seguir pagando los 17 Estados de pitiminí que hemos creado y que benefician sobre todo a la clase política, la cual nos ha conducido, con sus abusos, a la situación crítica que zarandea a España.

Esperanza Aguirre no tiene toda la razón pero sí una parte de la razón. Las competencias sobre Educación deben retornar al control del Gobierno de la nación. Los niños y adolescentes españoles aprenden hoy 17 historias de España diferentes. La unidad nacional peligra ante tamaño despropósito. En una de sus últimas viñetas, el genial Mingote dibujaba a un niño preguntando a otro: “En mi Comunidad Autónoma, 4 por 5 es igual a 20. ¿Y en la tuya?”

Los comunistas se batieron como panteras de Java para que las competencias en Educación se transfirieran. Y lo consiguieron. Ha llegado el momento de que retornen al lugar del que nunca debieron salir. Siendo esto sustancial, lo más importante es enfrentarse de una vez por todas con la reforma de la Constitución para equilibrar la estabilidad del Estado. Hace cuatro años en el primer artículo que escribí para este periódico planteaba como objetivo preferente la reforma constitucional.
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