19 de septiembre de 2019, 10:23:02
Sociedad

Y DIGO YO


[i]El 'turismo sanitario', ¿una fuente de ingresos?[/i]



La reglamentación de la UE permite a sus ciudadanos recibir tratamiento médico en cualquier país miembro. Para ello, solo es necesario haber sido diagnosticada ya una patología, tener la autorización del país de origen del paciente y disponer de la tarjeta snitaria. Aprovecharse de ello es lícito, pero también fácil si te dicen cómo. La picaresca no es solo cosa nuestra. Más bien, al contrario.

En España, gracias a un modelo sanitario loado a nivel mundial por la alta cualificación de nuestros profesionales, gran parte de esta atención médica es gratuita, a diferencia de lo que sucede en el resto de países, donde puede llegar a costar varios miles de euros. Así, no es raro que muchos de los ingleses, alemanes, franceses, belgas y portugueses que se acercan a nuestro país a disfrutar de un clima benigno y un servicio de ocio excelente sufran repentinamente una sospechosa indisposición y necesiten ser sometidos a una operación de urgencia.

El problema con el "turismo sanitario", como ha dicho la propia ministra de Sanidad, y a nadie se le escapaba que esto era así porque el problema no es nuevo, es que se ha abusado de esta asistencia sanitaria de calidad y gratuita haciendo un mal uso por parte de los extranjeros, tanto europeos como de otros países sin derecho a la tarjeta sanitaria, hasta el punto de costarnos a los españoles casi mil millones de euros.

Además, para colmo de tontos, resulta bastante doloroso comprobar que hay personas que se empadronan en España, obtienen la tarjeta sanitaria, la convierten en tarjeta europea, se vuelven a su país de origen y la factura en este país la pagamos en España. O que hay inmigrantes que se traen a toda la familia —que no pagan impuestos aquí— únicamente para que reciban atención médica.

Y digo yo: ¿Ahora nos damos cuenta de que estamos haciendo el 'canelo'? ¿Es que somos los más tontos de Europa? ¿Hemos tenido que arruinarnos para darnos cuenta de que estábamos regalando unos servicios sanitarios muy caros a los que no pagan sus impuestos en España? ¿No lo sabía nadie o era política solidaria? ¿Y ahora quién nos ayuda a nosotros?

Para que esto deje de suceder, Mato, acertadamente, tiene previsto incorporar al Derecho español un artículo que "prohíbe de forma explícita desplazarse en busca de atención sanitaria" y modificar la Ley de Extranjería para que quede absolutamente claro a qué da derecho al aseguramiento. Del mismo modo, se realizará una clarificación armonizada de la condición de asegurado para que la administración española pueda facturar de manera rápida y directa al país de origen, de la misma manera que nos cobran cuando los españoles que viajan al extranjero reciben asistencia santaria.

Pero me vuelvo a preguntar yo: ¿Nadie ha visto la oportunidad de negocio que puede suponer este turismo sanitario? ¿Por qué no lo fomentamos pero cobrándolo? ¿Por qué no se ofrecen precios atractivos y con una buena administración después se le pasa la factura?

Si tenemos los mejores médicos y enfermeros del mundo, aprovechémoslo. Que alguien lo piense, una buena fuente de ingresos y más puestos de trabajo. Los tiempos son los que son, no podemos seguir siendo los "pagafantas" de Europa.
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