25 de septiembre de 2021, 3:21:15
Sociedad

por negarse a declarar


El hombre que decapitó ingresará en prisión



Cuatro oportunidades de evitar un crimen

El delegado del Gobierno en Murcia, Ángel González, ha subrayado que el individuo que presuntamente decapitó este lunes a su madre y paseó su cabeza, envuelta en un trapo bajo los brazos, por la plaza del Ayuntamiento de Santomera (Murcia), "había sido arrestado hasta cuatro veces por malos tratos a ésta", y calificó este asesinato como "un hecho desgraciado, infructuoso y espeluznante".

González, quien hizo estas declaraciones a preguntas de los periodistas durante la presentación de las obras de mejora del enlace de Santa Catalina con la A-30, precisó que "en estos momentos, no había una orden de alejamiento", y lo tipificó como "un delito de violencia doméstica y no de género ni contra la mujer".

Igualmente, lamentó lo ocurrido y opinó que "los mecanismos y por qué se llega a esto no son de explicar, ya que no tienen nada que explicar". "Tristemente, el verdugo parricida ya había estado en tratamiento psiquiátrico y se presentó con la cabeza de su madre a entregarse y con esa compulsión dolorosa de la realidad de lo que había hecho, fue detenido y ya está a disposición judicial", incidió.

Los hechos ocurrieron este lunes, sobre las 21.25 horas, cuando el servicio 112 de la localidad murciana de Santomera recibió la llamada de un vecino alertando de la presencia del hombre paseando por la plaza con sangre en las manos y la cabeza liada en un trapo.

Al lugar acudieron inmediatamente efectivos de la Policía Local del municipio, cuya comisaría está ubicada enfrente de la plaza, quienes lograron interceptar al individuo y confirmaron que al parecer había cortado la cabeza a su madre, de 57 años y que regentaba uno de los estancos del municipio.

Desnudo de cintura hacia arriba y con una cinta en la frente, Angelo Caratenutto, hijo de la estanquera Teresa Macanás, de 56 años, vagó un rato por la Plaza de la Iglesia de Santomera (Murcia) con un fardo en sus manos, hasta que fue interceptado por agentes de la policía local.

"La he matao... ahora estás callada, te quiero mucho", mascullaba ante la Policía Angelo, de 35 años, mientras acariciaba, en plena calle, un bulto extraño envuelto en un trapo donde finalmente estaba guardada la cabeza de su madre.

El alcalde de la localidad, José María Sánchez Artés, declaró que todo esto "nos toca la fibra más sensible". Se da la circunstancia de que en esta misma ciudad tuvo lugar, el 18 de enero de 2002, el asesinato de dos niños de 6 y 4 años a manos de su madre, quien los estranguló con el cable de un teléfono móvil.

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