25 de octubre de 2021, 18:19:58
Cultura

viernes, última función


[i]Una nueva mujer[/i], en vis a vis con el público en Garaje Lumière


Este jueves se ha estrenado en la sala Garaje Lumière de Madrid el montaje Una nueva mujer, adaptación de la obra homónima de Alfonso Vallejo por la también actriz Valery Tellechea, que deleita al público con cinco historias breves de mujeres fuertes con el humor como vía de canalización dramática. Por el momento, el viernes tendrá lugar la segunda y última función.


No sabemos nada de ellas, pero la curiosidad pica desde el primer acorde musical que haría las veces de créditos de inicio si estuviéramos ante una pantalla cinematográfica. En el espacio escénico, cinco mujeres. Detrás de cada una, una vida entera, mucho más extensa de lo que cabría en los sesenta minutos de duración de Una nueva mujer, adaptación del texto homónimo del dramaturgo Alfonso Vallejo que se ha estrenado este jueves en la sala Garaje Lumière de Madrid.

Como si de un vis a vis penitenciario se tratara, el espectador irrumpe de pronto en medio de la realidad de cada uno de los cinco personajes. Viene de fuera y aterriza en las situaciones extremas en las que se encuentran. Pero no hay tiempo para la narración cronológica, y cada uno de los cinco monólogos de los que se compone la obra acoge al público con la familiaridad de quien hace apenas unos días ha dejado una conversación a medias. ¿O es que, en realidad, espiamos sus pensamientos desde el patio de butacas? Presuponiendo poderes telepáticos o dando por sentado que nos hemos convertido en confidentes de aquellas cinco extrañas, la maestría con que se hilan los discursos -una responsabilidad compartida entre el propio Vallejo y la directora y también actriz del montaje, Valery Tellechea- hace que la curiosidad inicial se convierta en un ‘quiero más’ rogado a cada uno de los personajes, para mutar después en un sentimiento: satisfacción, emoción, sorpresa, carcajada, congoja, asentimiento, identificación...

Con un lenguaje actual, un agudo sentido de la dosificación y una interpretación impecable por parte de las cinco actrices, sus monólogos van descifrando la identidad de cada una, marcada en todo caso por una situación amorosa que no desean –amor, en su más amplia concepción- y con un bombeo constante y preciso de humor balsámico.

Amparo (Natalia Garrido): un matrimonio de 15 años que odia pero que no puede dejar. Está enganchada. Soraya (Virginia Riezu): más que compuesta y sin novio. Una materialización corpórea –maltrecha, pero corpórea al fin y al cabo- de la ya famosa y actual ‘generación perdida’ que naufraga, encima de sus títulos, máster, e idiomas, en la crisis económica y en la vida personal. Jasmín (Zaira Montes): cautivada por el sueño de las mil y una noches –y por los abdominales de un iraquí-, se ve encerrada en un país extraño y en guerra. El ser dueños de nuestras propias decisiones corre parejo de la amenaza de equivocarse caóticamente. Rosana (Adriana Guerrero): por encima de todo, madre. Una de las historias más sinceras y sorprendentes. Y Milagros, interpretada por la directora de la obra, Valery Tellechea, cuya narración sirve de hilo conductor al resto de historias y que viene a resumir la sintonía que flota en todas ellas: ¡cómo hemos cambiado! La mujer, que sigue siendo madre y esposa, pero además es persona, estudiante, curiosa, trabajadora, idealista, terrenal, ambiciosa, imperfecta, real... También el hombre y la sociedad, que han debido –o están debiendo- adaptarse a todos esos cambios.

Sin pretensiones de abanderada del feminismo, la obra dibuja un retrato de la mujer -o de las mujeres- del siglo XXI. Sin estereotipos, generalizaciones ni moralina final, Una nueva mujer le presta al público cinco historias entretenidas sin necesidad de razonamientos sesudos ‘in situ’. Durante la hora de función, el disfrute es la máxima: las meditaciones, múltiples e interesantes, dejan espacio al espectáculo y aguardan en casa a quien quiera ir a buscarlas. Puede que como en un vis a vis.

A la espera de nuevas fechas o salas aún no fijadas –pero, seguramente, en camino- y después del estreno de este jueves, Una nueva mujer repetirá y cerrará el viernes sus dos únicas funciones por el momento. A las 20.00, en el centro multicisplinar alternativo Garaje Lumière de Madrid.
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