24 de enero de 2020, 7:50:18
Religión

Crónica religiosa


El silencio, parte integrante de la comunicación


En el día mundial de las comunicaciones sociales cabe una reflexión sobre la a priori extraña relación entre el mundo de la información y el de la evangelización.


Este domingo se celebra la 46 jornada mundial de las comunicaciones sociales. Una fecha muy importante para todos los que nos dedicamos a la información y que coincide con la fiesta de la Ascensión y que este año nos hace pensar el papel que tenemos en relación con la evangelización. Todo esto puede parecer muy raro en un mundo, como el de la información, donde hablar de estos temas puede resultar extraño y se corre el riesgo de que a uno le puedan calificar de todo. Pero la realidad está ahí y este Papa que en todos sus documentos nos da una lección magistral, lo ha hecho de nuevo con el que salió a la luz el pasado 24 de enero, festividad de nuestro patrón San Francisco de Sales, y el que bajo el título “Silencio y Palabra: camino de evangelización”, nos habla de la necesidad del silencio como “parte integrante de la comunicación”, porque, según Benedicto XVI “sin el silencio no existen palabras con densidad de contenido”. El Pontífice nos dice que“en el silencio nos escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos; nace y se profundiza el pensamiento, comprendemos con mayor claridad lo que queremos decir o lo que esperamos del otro; elegimos expresarnos”.

Invito a todos los periodistas a que lean y estudien, repito, este bello documento papal. En estos momentos, donde proliferan en nuestros medios las discusiones vanas, las tertulias inútiles y donde seudoprofesionales se arrogan el poder de convicción a unas audiencias que son capaces de “tragarse todo”, es la hora de que los profesionales seamos capaces de comprender que aprender a comunicar, es aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar. Como apunta el Papa, “gran parte de la dinámica actual de la comunicación está orientada por preguntas en busca de respuestas”. Todos sabemos que las redes sociales son precisamente los lugares donde buscamos esas respuestas, de ahí la importancia que tiene el poder distinguir entre los estímulos que nos llegan continuamente. Para ello necesitamos de ese silencio, que nos es otra cosa que una reflexión serena que nos lleve a respuestas acertadas.

Por último, quiero recoger aquí también la felicitación que a todos los periodistas nos han hecho los obispos de la Comisión de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española. Una felicitación a todoslos comunicadores y profesionales de los diversos medios que “han hecho de la verdad su trabajo habitual y agradecer el servicio que prestan a sus conciudadanos”. “De su compromiso personal y profesional-nos dicen los prelados- depende en buena medida el progreso de una sociedad que necesita de la verdad para poder servir mejor a todos sus miembros”.
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