27 de septiembre de 2021, 14:21:21
Nacional

AL PASO


España en el relato federal



No quiero que me pase como, según W.G. Runciman, le ocurría a Karl Marx, que era dado al elogio de sus predecesores pero escatimaba el reconocimiento intelectual de sus contemporáneos. Los rostros del federalismo de mi colega Roberto Blanco es un libro excelente y está llamado a ser una referencia de la bibliografía internacional sobre la materia. Además ofrece una información sobre la descentralización en los sistemas políticos contemporáneos que es de suma utilidad precisamente para conocer una de las caras o manifestaciones de la federalización, a saber, el Estado Autonómico español.

El federalismo es la respuesta institucional al pluralismo, esto es, la forma política que pretende tratar la variedad sin renunciar a la unidad que todo sistema político eficaz debe también asegurar. Claro que no hay una sola fórmula federal, sino una pluralidad de soluciones de este tipo. Lo que se trata es de analizar las constantes y las diferencias que los sistemas federales presentan en sus distintas manifestaciones concretas.

Esta tarea que se propone llevar a cabo Roberto Blanco, debe de partir de una cierta clarificación terminológica que es fundamental. La Federación se diferencia de la Confederación y es distinta también de un Estado unitario pero descentralizado, caso del Estado regional o el integral. La Confederación es más bien una unión internacional antes que un verdadero Estado, de modo que sus unidades tienen el derecho de secesión y los mandatos de sus autoridades no llegan directamente a los ciudadanos. Además es una forma política inestable y por ello transitoria. La simple descentralización, por su parte, no reconoce poder político a sus componentes que no pasan de ser terminales o entes territoriales delegados del único sujeto estatal.

Acotado el campo del análisis federal lo que hace Roberto Blanco es someter a los doce Estados seleccionados, entre ellos tres países, bien llamados, iberoamericanos, a un escrutinio de sus rasgos definitorios: doble nivel institucional, pluriconstitucionalidad, poderes repartidos y compartidos, y garantía jurisdiccional de la distribución competencial. Este análisis de derecho comparado del federalismo se lleva a cabo por nuestro autor a partir de una selección bibliográfica extraordinariamente cuidada, y estudiada penetrantemente. La información manejada está muy puesta al día y los contextos históricos y políticos de los sistemas respectivos se ofrecen de manera clara y, en muchos casos, con sorprendente exhaustividad.

La calidad del libro depende en buena medida de la habilidad del autor para convertir en fulcro de la exposición al sistema federal de los Estados Unidos que el profesor Blanco domina cumplidamente. Estados Unidos le sirve al autor para ilustrar los rasgos de todo sistema federal, comenzando por su contextualización, pues, como dijimos, cada sistema se explica desde los datos políticos o históricos que están en su origen. El profesor Blanco hace así un vívido relato del ambiente de la Convención de Filadelfia y de la labor de los autores de El Federalista. En segundo lugar, se subraya en la obra el dinamismo del federalismo que en el ejemplo norteamericano conoce distintas etapas, así las del federalismo dual o separado y el federalismo cooperativo. Y en tercer lugar, el análisis de los Estados Unidos subraya la labor de la justicia constitucional, pues la generalidad del parámetro constitucional, hablemos de la Constitución federal o las de los Estados, fuerza necesariamente a una contribución decisiva de la doctrina constitucional en el desarrollo del sistema, en lo que Wheare llamaba el federalismo de verdad,(federalism as government). En este sentido es de sumo interés la narración que Roberto Blanco lleva a cabo de los casos del Tribunal Supremo, al modo de lo que se hace en el trabajo de Bruce Ackerman, We The People, convirtiendo al derecho constitucional, casi, en historia constitucional.

El mérito del libro consiste en incluir el caso español en este gran relato del federalismo. El Estado autonómico enriquece el acervo federal, es entonces, como dijese hace años Kon Lenaerts, una de su caras. Pero el modelo federal sirve a su vez para entender nuestro sistema autonómico, al que este emparentamiento institucional, aleja de su excepcionalidad y, por ello, de su provisionalidad, por la que, a veces indisimuladamente, claman algunos de sus reformadores. Son imprescindibles las reflexiones de Roberto Blanco sobre, por ejemplo, la idea de representación territorial, que el autor ilustra a partir especialmente de la experiencia del Bundesrat alemán, pero que le lleva a desechar en el modelo descentralizador de que hablamos la imprescindibilidad de una cámara verdaderamente territorial, como muestran algunos sistemas federales, manifiestamente Canadá, pero hasta cierto punto también los Estados Unidos. Magnífica la exploración de las instituciones federales como las conferencias territoriales, de ejecutivos o legislativos, en los Estados Unidos o Austria. Y lucidísima la distinción que en el tratamiento de la variedad propone Roberto Blanco entre diferencia, deshomogeneidad y asimetría, que pone de manifiesto uno de los rasgos sobresalientes del libro, la utilización que en él se hace de un material fáctico que aporta la ciencia política, o determinados comparatistas, y que viene a demostrar algo que tal vez a algunos kelsenianos al uso no les gusta oír, y es que por las nubes no se hace buen derecho constitucional.

Hay dos omisiones que la segunda edición del libro debe corregir. No se considera a la Unión Europea como un caso de federalismo, lo que realmente es, y con evidente interés en lo que se refiere a su diseño institucional y el sistema finalista de competencias. Y no se menciona la asimetría del régimen foral en el caso español.

La evaluación que Roberto Blanco hace de la capacidad del federalismo para tratar las tensiones nacionalistas de un Estado es cuestión que merece otro recuadro. Ahí nos vemos.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es