21 de abril de 2019, 4:14:42
Sociedad

Campaña 'El estirón' contra la obesidad infantil


"Hay que comer de todos los colores, ahí está el truco"


En España comemos mal y no parece que hagamos mucho por evitarlo. Si no, cómo se explica que el 45% de los escolares sufra exceso de peso o que en tan solo 15 años la obesidad infantil haya pasado de un 5% a un 16%. Los expertos creen que “es un tema fundamentalmente educacional” y que evitar la obesidad infantil “empieza por los padres para poder llegar a los niños”.


Diabetes de adultos en niños, colesterol, hipertensión, trastornos cardiovasculares y psicológicos son sólo algunas de las consecuencias que se derivan de la obesidad infantil. La Asociación Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha advertido de que el 45% de los escolares sufre exceso de peso y el 80% consume más sal de la recomendada.

Además, otras asociaciones también ha alertado de que el 85% de niños y adolescentes no toma 3 piezas de fruta a la semana o nos tienen que recordar constantemente que el agua y la leche deben ser las bebidas fundamentales de niños y adolescentes. Y todo sumado a que en los últimos 15 años, en España la obesidad infantil ha pasado de un 5% a un 16%. Entonces, por qué es tan difícil conseguir que un niño esté siempre sano y en su peso justo a pesar de las insistentes campañas en los medios de comunicación.

Para el médico especialista en nutrición, crecimiento y obesidad infantil, David Mariscal, “es un tema fundamentalmente educacional”, ya que “hemos pasado de una sociedad en la que la madre estaba siempre en casa (cocinaba, los niños tomaban comida casera) y se jugaba mucho en la calle a, de repente, una sociedad en la que padre y madre trabajan, tenemos poco tiempo, cualquier cosa vale para comer y los juegos de los niños están pendientes del ordenador, consolas y de twitter o tuenti, en los que se mueven cada vez menos”.

PIE DE FOTOEn una entrevista a EL IMPARCIAL, el también director de la Clínica Mariscal de Madrid insiste en que “esto y el abandono de nuestra famosa dieta mediterránea” son las causas de que nos encontremos con “datos escalofriantes como que el 25% de niños entre 3 y 5 años tienen sobrepeso y obesidad”. Unos antecedentes “alarmantes” que “ya veíamos años atrás que iban a suceder y, por eso, campañas como ‘El Estirón’”, apunta.

En este sentido, 'El Estirón' (Planeta), además de una campaña para concienciar, es un libro del doctor Mariscal junto a la periodista Alejandra Rodríguez que pretende educar a padres e hijos para luchar contra la obesidad infantil, una "epidemia silenciosa", que, aunque inadvertida, es imparable, sobre todo en niños de 6 a 10 años.

Para evitarlo, este manual apunta tres consejos fundamentales:

1.- No hay que abusar de los rebozados, los empanados y las salsas grasas.
2.- Comer fruta en la merienda es la mejor opción y para beber, siempre agua.
3.- Subir escaleras, montar en bici o dar un buen paseo es la manera fácil de huir del sedentarismo. Hay que jugar, tanto en casa como al aire libre con amigos.

En este sentido, Mariscal apunta en El Estirón que “buscar el equilibrio es la mejor manera de estar sanos y mantener los logros en el tiempo no es ninguna tortura, sino un placer”.

¿El mayor enemigo de la obesidad infantil?
Dicho esto, este especialista en nutrición insiste en que “el mayor enemigo de la obesidad infantil ahora mismo es la falta de actividad física”. Así, explica: “El 50% es la alimentación y la otra mitad es que podamos quemar los alimentos que estamos ingiriendo”. Y añade que si somos capaces de ordenar la alimentación y de, por ejemplo, caminar todos los días o nadar, seremos capaces de ir bajando poco a poco. Por otra parte, para los que no necesiten perder peso, “esa actividad física va a ayudarnos a reforzarnos, a tonificar la musculatura y a que podamos tener una alimentación saludable sin ganar peso”.

PIE DE FOTODentro de esta falta de actividad, Mariscal tiene claro que “nos ha vencido la televisión, los videojuegos y la comodidad” y reitera que el cambio de hábitos, “como que en el cine vendan cubos de palomitas, pizza o que no se entienda ver un partido de fútbol sin estar comiendo o bebiendo algo, por lo general, con muchas calorías, lo estamos haciendo muy normal”.

Por eso, asegura que desde esta campaña de ‘El Estirón’ quieren ‘darle la vuelta a la tortilla’ y que “cuando se coma solamente se coma, que comamos todos juntos, que no dejemos a los niños que coman solos, que sean los padres los primeros en dar ejemplo y si se come verdura que los padres lo hagan primero”. De esta forma, “para evitar la obesidad infantil, todo empieza por ahí, por la educación de los padres para poder llegar a los niños”.

¿Quién tiene la culpa?
En este sentido, el doctor no cree que haya culpables, “más que culpabilidad es una responsabilidad compartida” y recuerda que se están haciendo cosas muy bien, como “los menús escolares, que hace unos años eran unas auténticas barbaridades y ahora hay nutricionistas detrás” o que “se están cambiando las máquinas expendedoras de bollería industrial por fruta, yogures, zumos, cosas más saludables, para que los niños vean que se puede comer sano y de ocio”.

Es por tanto, insiste el doctor Mariscal, una responsabilidad de todos porque “la base está en casa con los padres, si tú comes con Coca-Cola es muy probable que tu hijo de aquí a muy poco esté comiendo con Coca-Cola y hay que comer con agua”.

“Es importante que los niños entren en la cocina a preparar la comida con los padres, porque es una forma también de que conozcan los alimentos que necesitan”, apunta. Además, “si un niño al que no le gusta la verdura participa en la preparación de una ensalada con, por ejemplo, manzana, que sí le gusta, se la comerá después con más facilidad”.

Visto esto, cómo sabemos entonces si nuestro hijo tiene problemas de peso y debemos ponerle a dieta. El doctor Mariscal, enumera en el capítulo dedicado a tal efecto lo que se debe de hacer:

1.- Si tu hijo tiene un problema de sobrepeso severo, consulta con un especialista que pueda ayudarte a mejorar sus hábitos de vida.
2.- Procura que se apunte a alguna actividad extraescolar que le exija gasto calórico, pero sin competir.
3.- Si no quiere, incorporad la actividad física a vuestra vida diaria.
4.- No hay que ponerse a dieta, hay que implantar hábitos saludables y practicarlos en familia.
5.- La constancia es la clave del éxito; tanto en la alimentación como en la actividad física.
6.- Fíjate en tu peso. Si a ti también te sobra algo, únete a tu hijo y perdedlo juntos. Esto le animará y le motivará aún más.
7.- No introduzcáis cambios drásticos en su alimentación o en sus actividades. Paulatinamente se lograrán buenos resultados sin riesgo para la salud y sin provocar el rechazo del pequeño.
8.- Permítele un capricho de vez en cuando y haciéndole entender que alimentarse bien no es un sacrificio y que también hay espacio para las cosas que le gustan.
9.- No te guíes por el parámetro del IMC (índice de Masa Corporal). Es sólo de carácter orientativo y válido únicamente para adultos.

PIE DE FOTO¿Qué hacemos con las ‘chuches’?
Para este experto en crecimiento y obesidad infantil, la cuestión de las golosinas, dulces o las conocidas ‘chuches’ es un tema delicado porque es consciente del éxito que tiene entre los más pequeños, pero considera que deben darse bajo la supervisión de los padres. De esta forma, afirma: “‘Chuches’ sí, pero gestionadas por los padres y a continuación nos lavamos los dientes”. “Es importante hacer –aclara– que los niños después de las ‘chuches’ lo relacionen rápidamente con la higiene dental”.

Mariscal aconseja a los padres que no las utilicen como premio y recuerda que el estímulo que asocia placer con comida lo obtenemos desde pequeño, pero “si además utilizamos la comida para premiar (es habitual un si haces esto bien te llevo al McDonalds o si te portas bien te doy chuches), estamos creando un mal hábito que permanecerá también de adulto”.

La regla de oro
Los padres deben tener en cuenta que no es tan complicado y que lo fundamental es querer cambiar, ser conscientes de que la alimentación es muy importante, que no es sólo cuestión de alimentarnos, sino también de nutrirnos. “Como le digo a los niños, hay que comer de todos los colores, ahí es donde está el truco. Eso y la actividad física”, señala.

El objetivo final, conseguir que tu hijo esté siempre sano y en su peso justo.
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