27 de noviembre de 2020, 23:55:29
Mundo

el choque entre occidentales y árabes contra china y rusia obstaculiza el diálogo


Annan responsabiliza de la situación de Siria a la comunidad internacional, reunida en busca de un plan de paz


Las principales potencias occidentales y árabes están reunidas este sábado en Ginebra con el objetivo de alcanzar un acuerdo en torno al plan de paz para Siria que sigue sin limar las diferencias entre occidentales y árabes por un lado y Rusia y China por el otro. Antes del comienzo de la cumbre, el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan, ha responsabilizado a la comunidad internacional de haber llegado a esta situación y ha llamado al consenso.


La comunidad internacional es responsable de que el conflicto sirio amenace con extenderse a la región, que haya dado un nuevo espacio para que los terroristas actúen y que se esté agudizando la batalla sectaria en el país, según acusó este sábado el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan.

"La amenaza de una extensión regional; un nuevo frente para el terrorismo internacional; el espectro de caer en un conflicto sectario; y todo ello en una de las regiones más conflictivas del mundo. Esta es una situación que todos hemos permitido que se diese", dijo Annan a los ministros del Grupo de Acción de Siria que hoy están reunidos en Ginebra.

"Nadie tendría que tener dudas de los extremos peligros que implica el conflicto: para Siria, para la región y para el mundo", advirtió el enviado especial, y asumió la responsabilidad colectiva. "No deberíamos haber llegado a esta situación".

Para intentar dar un giro de 180 grados, están reunidos en Ginebra los ministros de Exteriores de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, China, Rusia, Turquía, Irak, Catar, Kuwait, además de los secretarios generales de la ONU y la Liga Árabe, y la Alta Representante de Exteriores de la Unión Europea.

Lo intentaron en vano sus subalternos, que el viernes estuvieron largas horas negociando sin alcanzar ningún acuerdo, dado las posturas opuestas de los occidentales y árabes por un lado, y China y Rusia del otro, que rechazan cualquier solución impuesta de forma exterior y no consensuada con el régimen de Bacher al Asad. Annan reconoció estas diferencias, pero alentó a los reunidos a superarlas en aras a encontrar una solución que beneficie a todos. "Este es un problema sirio, con orígenes sirios y la principal responsabilidad para resolverlo recae en los sirios. Pero la comunidad internacional, particularmente las potencias en esta sala, tiene un papel de apoyo esencial".

"Unidos podéis ayudar a crear las condiciones que permitirían a los sirios a crear su propia solución política. Pero si estáis divididos, las posibilidades de este resultado disminuyen", agregó el ex secretario general de la ONU.

Annan asumió una vez más que su plan de paz de seis puntos nunca fue implementado, dado que su principal premisa, el alto el fuego, no fue respetado desde el primer día de su supuesta entrada en vigor, el pasado 12 de abril. A pesar de ello, solicitó apoyo para intentar llevarlo a cabo, abogando por la creación de un proceso político a través de la formación de un gobierno de transición "que incluya mujeres y hombres a los que no se les pueda reprochar nada".

"Esto requiere un diálogo nacional, un proceso de revisión constitucional sujeto a aprobación popular y elecciones justas y libres", sugirió Annan, quien no dudó en pedir que el acuerdo incluya "consecuencias en caso de no cumplimiento". El régimen ya ha anunciado que no acepta soluciones impuestas desde el exterior, y la oposición ha adelantado que no formará gobierno con miembros de un Ejecutivo que tiene "las manos manchadas de sangre".

En una carta abierta publicada previamente en el diario ginebrino Le Temps, Annan acusó a las potencias de "haberse encerrado en un diálogo de sordos que no hace más que atizar el incendio. Intencionadamente o no, han alentado al gobierno y a una parte de la oposición a considerar que la fuerza era la única opción posible". Conscientes de ello, las potencias tuvieron una serie de encuentros bilaterales antes de comenzar la reunión plenaria, que prosigue sin avances públicos.


Irán, con Al Asad
Irán apoya el "plan de reformas" del presidente sirio, Bachar Al Asad, y "rechaza cualquier intervención extranjera" en Siria, según el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi.

En una conversación telefónica con el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, difundida este sábado por la televisión oficial iraní, IRIB, Salehi señaló que Irán también rechaza la actuación de grupos opositores armados contrarios al régimen de Al Asad, que calificó de "terroristas".

"La solución para Siria es meramente diplomática y la imposición de los puntos de vista de otros es irracional", dijo Salehi a Annan, que informó al jefe de la diplomacia iraní de las últimas novedades de la conferencia internacional sobre Siria que hoy se celebra en Ginebra y en la que Irán no participa.

Salehi elogió los esfuerzos de Annan para resolver el conflicto sirio y manifestó su deseo de que la reunión de Ginebra tenga "resultados constructivos", al tiempo que ambos acordaban mantener futuros contactos sobre el asunto.

Este mismo sábado, el viceministro iraní de Exteriores para África y Países Árabes, Amir Abdolahian, confirmó que Irán, aliado del régimen de Damasco, no participa en la reunión de Ginebra por la oposición de EEUU, pese a la insistencia de Annan, Rusia y la ONU en incluir a Teherán en la búsqueda de una solución para Siria.

Abdolahian, según informó el Ministerio iraní de Exteriores, recalcó que Irán está dispuesto a participar en "cualquier tipo de reunión constructiva para resolver el problema de Siria y a ayudar directamente al pueblo sirio en el marco del plan de paz de Annan". El responsable iraní repitió que "no es posible tomar decisiones en nombre del pueblo y el Gobierno sirios desde fuera y dar recetas militares y de seguridad".

Abdolahian criticó la "interferencia" de potencias ajenas a la zona, en referencia a EEUU y sus aliados, en el conflicto de Siria y en el apoyo a "acciones terroristas" y dijo que, según sus indicios, hay posturas en la reunión de hoy en Ginebra que "apuntan al objetivo de hacer fracasar el plan de paz de Annan".
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